Vecinos del poblado de Ceballos, en la provincia de Ciego de Ávila, denunciaron públicamente un presunto caso de maltrato infantil continuado contra un menor identificado como Darián.

La denuncia fue difundida este miércoles por el cubano Guillermo Rodríguez, quien aseguró que el niño habría sufrido durante meses agresiones físicas a manos de su padrastro, identificado como Rafael. 

Residentes del barrio conocido como “El Cartón” decidieron hacer pública la situación después de conocer reiterados episodios de violencia contra el menor.

“Rafael es el sujeto de la segunda imagen que acompaña esta publicación y lleva meses ejerciendo y disfrutando ejercer brutales niveles de martirio físico sobre Darián”, escribió el periodista en Facebook.

La publicación en redes sociales incluye un video en el que el niño relata parte de las agresiones que estaría sufriendo.

Según la denuncia, el padrastro golpearía al menor utilizando diferentes objetos y supuestamente habría llegado a quemarlo con cucharas calientes. También se afirma que lo obligaría a sostener cubetas con agua como una forma de castigo físico.

“Darián es quemado con cucharas al rojo vivo y obligado a sostener cubetas de agua sin que se derrame una gota mientras Rafael espera a que eso suceda para proceder a descargar sonriente sobre la anatomía del niño toda su fuerza”, señaló Rodríguez.

También acusó a la madre del menor de conocer y permitir las presuntas agresiones. 

“Los hechos están sucediendo con la autorización, complicidad y protección de la mamá de Darián”, escribió Rodríguez, quien pidió una intervención urgente de las autoridades para proteger al niño.

Rodríguez afirmó que el objetivo de estas publicaciones es llamar la atención sobre el caso y conseguir que las autoridades actúen antes de que pueda ocurrir una situación más grave.

“Es un niño bueno que ha tenido el valor de pedir auxilio y denunciar a su agresor aún sabiendo las represalias que le esperan”, escribió.

En los comentarios de otra publicación sobre el caso, realizada por el periodista independiente José Luis Tan Estrada, Rodríguez afirmó que Rafael estaría “asustado” por la presión pública y que presuntamente no habría pasado la noche del martes en su vivienda.

Hasta el momento no consta públicamente una confirmación oficial sobre una eventual detención del hombre señalado ni sobre la apertura de una investigación por parte de las autoridades cubanas.

Otros casos de maltrato infantil en Cuba

La denuncia de Ceballos se produce después de varios casos de violencia contra menores conocidos públicamente en Cuba durante los últimos años. En julio de 2025, un niño de dos años, Roberto Carlos Suárez Machado, murió en Matanzas después de ingresar a un hospital pediátrico con múltiples hematomas y otras lesiones que llevaron a los médicos a denunciar un presunto caso de maltrato. 

La prensa oficial informó posteriormente de la detención de la madre y el padrastro, quienes enfrentaban un proceso penal por la muerte del menor.

También en 2025 trascendió el caso de Marlon de Jesús Cruz Espinosa, un niño de Holguín que, según denuncias difundidas por familiares y activistas, había sufrido agresiones físicas reiteradas, incluido un golpe que le provocó la pérdida de dientes y otro episodio en el que habría sido herido con un machete. La organización Alas Tensas reportó que la abuela del menor llevaba meses intentando obtener su custodia y reclamando medidas para protegerlo.

En otro caso reportado por ADN Cuba en julio de 2025, un niño de Cienfuegos fue encontrado amarrado a una silla y con lesiones en el rostro, torso y brazos, según la denuncia de su abuela. El menor fue hospitalizado y las autoridades buscaban entonces a sus padres.

La UNICEF, por su parte, presentó en 2024 un estudio que sistematizó 209 investigaciones realizadas entre 2000 y 2020 sobre la violencia que afecta a niñas, niños y adolescentes en Cuba, lo que evidencia que la violencia contra menores ha sido objeto de investigación y preocupación en el país durante años.

El caso de Darián permanece pendiente de una investigación que permita establecer responsabilidades. La prioridad, según la denuncia difundida en redes, es garantizar la protección inmediata del menor.