Dos reclusos murieron durante el mes de junio bajo custodia del régimen cubano en la Prisión Provincial de Guantánamo, según denunció este martes la organización independiente Cubalex.
Uno de ellos falleció presuntamente a causa de la desnutrición y el otro por suicidio, en hechos que la organización considera parte del patrón de negligencia y violencia institucional que impera en las cárceles de la Isla.
De acuerdo con la información recibida por Cubalex, Lensy Vidal Poll, conocido como "Pancho", murió el 24 de junio como consecuencia de su estado de desnutrición. Días antes había sido trasladado a un área donde supuestamente recibiría una dieta reforzada debido al deterioro de su salud, pero la población penal no conoció su fallecimiento hasta tres días después.
Hasta el momento se desconocen las circunstancias exactas de su muerte.
El segundo caso corresponde a un recluso identificado únicamente como Yuniel, quien falleció el 4 de junio por suicidio dentro del penal, en un contexto de violencia relacionado con deudas entre internos. Según la denuncia, tras el hecho las autoridades penitenciarias trasladaron a otras prisiones a los reclusos involucrados.
Ambos casos reflejan las graves condiciones que enfrentan las personas privadas de libertad en Cuba, donde la desnutrición, la violencia, la falta de atención médica y psicológica y la ausencia de mecanismos efectivos de protección continúan cobrando vidas, señaló la organización.
Recordaron además el caso de Leudis Ramos Mejías, de 31 años, quien murió por suicidio en 2025 en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba. Según la denuncia, el recluso sufría depresión debido a una deuda dentro del penal y temía represalias de grupos de control que operaban en su destacamento. Aunque solicitó ser trasladado y pidió medidas de protección, las autoridades ignoraron sus reclamos y posteriormente fue hallado muerto en su celda.
"Estas muertes forman parte de un patrón de negligencia y violencia institucional en las cárceles cubanas", advirtió Cubalex. La organización agregó que las condiciones inhumanas de reclusión, la desnutrición, la violencia entre personas privadas de libertad, la falta de atención a la salud física y mental, la ausencia de medidas de protección y la deficiente atención médica incrementan el riesgo para la vida y la integridad de la población penal.
De acuerdo con el monitoreo de Cubalex, al menos 30 personas han muerto en prisiones cubanas en lo que va de 2026, una cifra que, según la organización, evidencia los graves incumplimientos del Estado cubano en su obligación de proteger la vida de quienes mantiene bajo custodia.
En los últimos años, organizaciones de derechos humanos han documentado que la mayoría de las muertes ocurridas en las cárceles de la Isla están relacionadas con la mala alimentación, la falta de atención médica adecuada, enfermedades que no reciben tratamiento oportuno y las pésimas condiciones de reclusión. A ello se suman el hacinamiento, la escasez de medicamentos y la violencia que prolifera dentro de los penales.
Cubalex recordó finalmente que el Estado cubano tiene la obligación de proteger la vida, la integridad y la dignidad de todas las personas bajo su custodia, así como prevenir situaciones de riesgo, garantizar atención médica y psicológica adecuada e investigar de forma independiente e imparcial toda muerte ocurrida en prisión.
Estas cifras constituyen un subregistro debido a la falta de acceso a la información y que el régimen no publica datos de este tipo.