El preso político y artivista cubano Luis Manuel Otero Alcántara fue sacado el martes de la prisión de Guanajay, en Artemisa, pero hasta el momento sus familiares y amigos desconocen dónde se encuentra.
La información fue difundida a través de la página oficial de Facebook del opositor, donde se indicó que, según sus familiares, Otero Alcántara no está en su vivienda del municipio habanero de El Cerro y que las autoridades no han informado sobre su destino ni las condiciones en que fue trasladado.
"Hasta este momento, desconocemos su paradero", alertó la publicación, que ha generado preocupación entre allegados y activistas.
Este movimiento ocurre cuando faltaban apenas dos días para el cumplimiento íntegro de su condena de cinco años de prisión. De acuerdo con la sentencia, el artista debía quedar en libertad el 9 de julio.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades del régimen no habían ofrecido ninguna explicación oficial sobre el traslado ni sobre el lugar donde permanece recluido o si ya fue liberado.
Otero Alcántara fue condenado a cinco años de cárcel tras las históricas manifestaciones antigubernamentales del 11 de julio de 2021 (11J), en un proceso ampliamente cuestionado por organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Amnistía Internacional lo reconoce como preso de conciencia, mientras que organizaciones como Human Rights Watch (HRW) y PEN International han reclamado de forma reiterada su liberación inmediata e incondicional.
En abril de este año, The New York Times publicó un artículo de opinión escrito por el propio Otero Alcántara desde prisión. En el texto, el fundador del Movimiento San Isidro combinó su testimonio sobre el encarcelamiento con una crítica al sistema político cubano y una reflexión sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
El artista describió el arte como su principal forma de resistencia durante el encierro. "Lo más importante es que me permiten pintar. Es lo que me ha mantenido vivo. Paso horas y horas al día pintando en cartón, en el suelo, en las paredes. Pinto mi desesperación, mi aislamiento, mi frustración. Mis pinturas son como un almanaque: una guía de cada día que he pasado encerrado", escribió.
También denunció la continuidad de la represión política en la isla. "El Gobierno ha dejado claro que su control del poder es innegociable", afirmó, antes de señalar que "las indulgencias que he visto otorgadas a muchos otros presos —elegibilidad para la libertad condicional, reducciones de condena, visitas domiciliarias— me han sido negadas".
En ese mismo texto recordó además las protestas que ha protagonizado dentro de la cárcel. "No sé cuántas huelgas de hambre he hecho para expresar mi ira, para mostrar al Estado que no he sucumbido a los intentos de aplastar mi voluntad, de intentar que el mundo escuche", escribió.
Ese mismo mes de abril, el Tribunal Supremo Popular (TSP) rechazó una apelación presentada por su defensa y ratificó que debía permanecer en prisión hasta el 9 de julio, fecha prevista para el cumplimiento total de su condena.
La incertidumbre sobre el paradero de Otero Alcántara, precisamente a pocas horas de la fecha fijada para su excarcelación, aumenta la preocupación de familiares, amigos y organizaciones de derechos humanos, que exigen información inmediata sobre su situación y garantías para su integridad física.