Las organizaciones independientes que monitorean la violencia de género en Cuba han documentado 359 feminicidios entre 2019 y el 27 de julio de 2026, una cifra que podría ser considerablemente mayor debido a la falta de transparencia del régimen y a la inexistencia de estadísticas oficiales actualizadas sobre estos crímenes.
El dato fue divulgado este lunes por el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), que comenzó a registrar feminicidios en la Isla en 2019 y realiza este trabajo junto a una red de observadoras, la colaboración ciudadana, medios de prensa independientes y en alianza con la plataforma Yo Sí Te Creo en Cuba (YSTCC).
Para Ileana Álvarez, directora de Alas Tensas, "cada vez resulta más difícil documentar estos casos. Los apagones, la falta de conexión, las interrupciones telefónicas y el aislamiento de muchas comunidades dificultan el contacto con las fuentes. También encontramos personas cercanas a la víctima que, además de atravesar un duelo muy doloroso, sienten miedo de denunciar, y personas de la comunidad que temen represalias o aseguran haber recibido presiones y amenazas. Existe un interés institucional en que muchos de estos hechos no se conozcan o sean presentados como simples “problemas familiares”, riñas o sucesos aislados".
"Mientras tanto, el Estado posee expedientes policiales, informes forenses, denuncias previas y registros hospitalarios y judiciales, pero no publica información completa, transparente y actualizada. Esa opacidad contribuye directamente al subregistro. Detrás de los 359 casos confirmados puede existir una realidad todavía más grave. Los observatorios independientes hacemos este trabajo para preservar la memoria de las víctimas y alertar sobre una violencia que el Estado tiene la obligación de prevenir, investigar y enfrentar con políticas públicas, refugios, protección efectiva y transparencia", declaró Álvarez a ADN Cuba.
Los registros independientes contabilizan 16 feminicidios en 2019; 33 en 2020; 36 en 2021; 36 en 2022; 90 en 2023; 56 en 2024; 48 en 2025 y 44 en lo que va de 2026, hasta el 27 de julio.
La cifra correspondiente a este año resulta especialmente alarmante, pues ya se han confirmado 44 feminicidios cuando aún restan cinco meses para concluir 2026, lo que evidencia que la violencia machista continúa cobrando vidas en la Isla sin que existan políticas públicas eficaces para frenarla.
OGAT recordó que documentar estos crímenes permite "romper el silencio institucional, preservar la memoria de las víctimas, identificar patrones de violencia y exigir medidas de prevención, protección y justicia".
La organización subrayó que esta labor es indispensable en un país donde no existen cifras oficiales verificables sobre feminicidios y donde el Estado tampoco ha desarrollado mecanismos efectivos de protección para las mujeres víctimas de violencia.
En ese sentido, denunció que Cuba carece de refugios para mujeres en situación de violencia, campañas sostenidas de sensibilización, una línea telefónica efectiva de atención y protocolos adecuados ante las desapariciones de mujeres. Además, señaló que tampoco existe un acompañamiento integral para otras víctimas directas de estos crímenes, como los hijos menores de edad o los familiares que dependían económicamente de la mujer asesinada.
"Documentar cada feminicidio permite exigir respuestas frente a la impunidad del régimen", concluyó el observatorio.
La cifra de 359 casos representa únicamente los feminicidios que las organizaciones independientes han logrado verificar. Tanto OGAT como YSTCC han advertido en reiteradas ocasiones que el número real podría ser superior debido a las dificultades para acceder a información oficial, el ocultamiento de casos y el temor de familiares o testigos a denunciar.
La responsabilidad del Estado
Un reportaje publicado por ADN Cuba en febrero de este año señaló que el régimen cubano también carga con responsabilidad en estos crímenes al no reconocer el feminicidio como un delito específico en la legislación, lo que impide establecer políticas integrales para su prevención, investigación y sanción, así como mecanismos adecuados de reparación para las víctimas sobrevivientes y los familiares de las mujeres asesinadas.
La investigación reveló además que entre 2019 y 2025 al menos 66 mujeres víctimas de feminicidio habían denunciado previamente a sus agresores.
Sin embargo, en los casos documentados por las organizaciones independientes, las autoridades recibieron las denuncias pero no adoptaron medidas preventivas efectivas o no garantizaron el cumplimiento de las órdenes de alejamiento, dejando a las víctimas en una situación de extrema vulnerabilidad.
Las organizaciones independientes insisten en que, mientras el Estado continúe sin reconocer la magnitud de la violencia machista y sin implementar políticas eficaces para prevenirla, proteger a las víctimas y sancionar adecuadamente a los agresores, los feminicidios seguirán ocurriendo en un contexto marcado por la impunidad y la falta de garantías para las mujeres cubanas.