Un nuevo menor de edad fue detenido en Contramaestre, Santiago de Cuba, en el marco de la operación represiva desplegada por la Seguridad del Estado tras el incendio de la Casa Memorial Orlando “Olo” Pantoja Tamayo, conocida como el Museo de Maffo, denunció el activista Yois Ramos.
El menor fue identificado como Daniel Tabares Rodríguez y, según la denuncia publicada por Ramos en redes sociales, fue sacado de su vivienda y acusado de haber participado en la quema del museo.
“Denuncio públicamente un nuevo secuestro y encarcelamiento de un menor de edad en Contramaestre”, escribió el activista, quien aseguró que las autoridades continúan buscando responsables por el incendio y utilizando los arrestos como mecanismo de intimidación.
“Están secuestrando la juventud en Contramaestre, incluso niños”, afirmó Ramos.
La detención también fue reportada por el ICLEP, que identificó a Tabares Rodríguez como menor de edad y señaló que no se conoce públicamente ninguna prueba que sustente su presunta participación en el incendio.
Un nuevo menor detenido tras la liberación de otros tres
El arresto de Daniel ocurre apenas días después de que el régimen liberara a tres adolescentes que habían permanecido casi dos meses detenidos por su presunta relación con el incendio del Museo de Maffo.
Los jóvenes son Ander Magdiel del Toro Suárez, de 15 años; José Ángel Borrero Zorrilla, de 17; y José Jorge Menéndez Vázquez, también de 17 años.
Los tres habían sido detenidos después de las protestas antigubernamentales del 21 de junio en Contramaestre y permanecieron recluidos en el centro de Instrucción Penal de Versalles, en Santiago de Cuba, mientras eran investigados. Finalmente fueron liberados.
La liberación de los tres menores no significó el cierre del proceso contra otros jóvenes vinculados por las autoridades al incendio.
Dos jóvenes continúan en prisión
En prisión preventiva permanecen Vladimir Yanquis Pacheco Pérez, de 29 años, y Lester Ramírez Ramírez, de 21, acusados por las autoridades de un supuesto delito de sabotaje relacionado con la quema del museo.
La Fiscalía Provincial de Santiago de Cuba habría dictado prisión preventiva contra ambos dentro del proceso penal abierto por el incendio.
Según la información difundida anteriormente por Yois Ramos, los dos fueron trasladados a la prisión de Aguadores, en Santiago de Cuba. El activista expresó entonces su preocupación por que ambos terminaran siendo utilizados como responsables del incendio pese a que, según las denuncias de activistas y organizaciones independientes, no se habían presentado públicamente pruebas que demostraran su participación.
El ICLEP también documentó las detenciones de ambos y señaló que fueron vinculados al incendio sin que se hubieran reportado públicamente órdenes judiciales o pruebas que sustentaran las acusaciones. En el caso de Pacheco Pérez, recogió además denuncias según las cuales habría sido golpeado durante su arresto.
Una operación represiva tras las protestas de junio
El caso se remonta al 21 de junio, cuando Contramaestre fue escenario de una de las mayores expresiones de descontento registradas este año en el oriente cubano.
Las manifestaciones estuvieron motivadas por los prolongados apagones, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida. En medio de las protestas fue incendiada la Casa Memorial Orlando “Olo” Pantoja Tamayo, ubicada en Maffo y conocida como el Museo de Maffo.
Posteriormente, el Movimiento 24 de Febrero, una organización juvenil clandestina surgida en Contramaestre en octubre de 2025, reivindicó la acción. El grupo afirma que su objetivo es enfrentar al régimen cubano mediante acciones de resistencia y, desde su creación, ha distribuido propaganda y colocado carteles contestatarios en Baire, Maffo y Contramaestre.
Tras el incendio, la Seguridad del Estado desplegó una operación en los barrios La Cuba y Maffo, con detenciones e interrogatorios de adolescentes y jóvenes.
Prisoners Defenders documentó que la redada del 22 de junio en Contramaestre constituyó una de las principales operaciones represivas contra jóvenes registrada ese mes y contabilizó varios menores y jóvenes detenidos en relación con el incendio.
La activista y profesora Anamely Ramos había denunciado que las autoridades estaban intentando construir expedientes penales contra adolescentes y jóvenes mediante presiones y supuestas confesiones obtenidas bajo coacción.
La liberación sin cargos de los tres adolescentes que estuvieron detenidos durante casi dos meses incrementó las interrogantes sobre las evidencias utilizadas para mantenerlos privados de libertad. El Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas había expresado preocupación previamente por la detención e incomunicación de varios ciudadanos de Contramaestre y por la prisión provisional de adolescentes.
Ahora, con la detención de Daniel Tabares Rodríguez, activistas consideran que la operación represiva continúa pese a la excarcelación de los tres menores inicialmente vinculados al caso.
Hasta el momento, no se conoce públicamente una versión de las autoridades cubanas ni de la Fiscalía que detalle las pruebas contra Tabares Rodríguez o su situación procesal. Tampoco se ha informado públicamente de los cargos formales que enfrenta el menor.
La nueva detención vuelve a colocar a Contramaestre en el centro de las denuncias sobre la utilización del sistema penal contra adolescentes y jóvenes en respuesta al descontento social.