Este 11 de julio se cumplen cinco años de las históricas protestas antigubernamentales que sacudieron a Cuba en 2021, cuando miles de ciudadanos salieron espontáneamente a las calles en todas las provincias del país para exigir libertad, el fin de la dictadura y mejores condiciones de vida.
La respuesta del régimen cubano fue una de las mayores olas represivas de su historia reciente. Centenares de manifestantes fueron detenidos y condenados a largas penas de prisión, mientras que el joven Diubis Laurencio Tejeda fue asesinado por fuerzas del régimen durante las protestas en La Habana.
Cinco años después, muchos de los protagonistas de aquella jornada, familiares de presos políticos y líderes opositores coinciden en que las causas que impulsaron el estallido social no solo permanecen, sino que se han agravado.
Alexander Díaz, expreso político del 11J, afirmó a ADN Cuba que la población continúa enfrentando una profunda crisis.
"Los cubanos estamos pasando tremendas necesidades. Sin corriente, sin agua, sin comida", señaló.
El expreso político también pidió "libertad para mis hermanos que todavía quedan presos del 11 de julio" y deseó "al pueblo de Cuba prosperidad y que no pierda las esperanzas de ser libres, que es el sueño de muchos".
En términos similares se expresó el activista y expreso político Ángel Delgado, quien denunció que la represión continúa.
"De esa fecha hasta el día de hoy, más de mil presos políticos están en las mazmorras del régimen cubano", afirmó.
Delgado sostuvo que la situación del país "no ha mejorado en nada, al contrario, se ha agravado", con un pueblo "más empobrecido" mientras "la cúpula comunista cada día se enriquece más". Además, consideró que las actuales condiciones podrían provocar nuevas protestas y recordó que "protestar no es un delito, es un derecho".
Para el coordinador del Frente Antitotalitario Unido (FANTU), Guillermo Fariñas, el aniversario también representa un llamado a mantener la resistencia dentro de la isla.
"No nos sentemos a esperar que del exterior vengan a resolvernos" los problemas del país, expresó.
Fariñas sostuvo que las manifestaciones pueden adoptar diversas formas, "desde criticar a la Tiranía Castrista en las agobiantes y diarias colas para adquirir alimentos, hasta cerrar las calles por las carestías". A su juicio, "el cambio en Cuba va a depender de nosotros aquí dentro" y "nadie acudirá a regalarnos nuestra Libertad".
El impacto de la represión también sigue presente en las familias de los encarcelados.
Emilio Román, padre de los presos políticos del 11J Emiyoslán, Mackyani y Yosney Román Rodríguez, describió estos cinco años como un período de "dolor, sufrimiento, desesperación y angustia".
"Los presos políticos están sin condiciones pasando hambre y mil necesidades producto a esta dictadura", denunció.
Román añadió que este 11 de julio "el dolor se comparte en miles de cubanos que hoy queremos un cambio para Cuba" y reclamó la liberación de todos los presos políticos.
Por su parte, Marta Perdomo, madre de los hermanos Nadir y Jorge Martín Perdomo, ambos encarcelados tras las protestas, aseguró que, pese al sufrimiento, considera aquella jornada un momento histórico.
"Fue un día glorioso el 11 de julio. Yo me siento muy orgullosa de mis dos hijos", declaró.
Perdomo lamentó que ambos continúen encarcelados y denunció que "son rehenes de esta dictadura". También afirmó que "después del 11J hubo un antes y un después en nuestra isla" y que esa fecha "va a quedar para la historia de Cuba".
El opositor Manuel Cuesta Morúa considera que las protestas marcaron un punto de inflexión en la relación entre la sociedad y el régimen. "Hace cinco años casi todo el país se levantó", recordó.
Según explicó, nunca antes Cuba había vivido una protesta de esa magnitud y extensión territorial. A su juicio, el 11J permitió que la sociedad cubana descubriera "que estaba separada del Estado y el gobierno". Aunque aún no se ha alcanzado la democracia, sostuvo que "la historia de Cuba cambió" porque el país llegó al momento "en que las sociedades comienzan a levantarse".
Una valoración similar hizo Orlando Gutiérrez-Boronat, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC).
"El 11 de julio marcó el día en que esa resistencia tomó las calles", afirmó. Para el opositor, aquella jornada abrió "una nueva etapa en esa lucha de liberación, que ha sido irreversible".
Mientras tanto, José Díaz Silva, presidente del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), recordó que el levantamiento popular envió un mensaje claro tanto al régimen como a la comunidad internacional.
"Hace cinco años el pueblo de Cuba le demostró al mundo y al régimen que no lo querían, que nosotros teníamos derechos y los íbamos a conquistar de una manera o de otra", expresó.
En esa misma línea, Mario Alberto Hernández, vicepresidente del MONR dentro de Cuba, hizo un llamado a mantener la presión cívica contra el régimen. "Nosotros tenemos que ir a las calles a tratar de que este sistema político no siga gobernando a la fuerza. Tenemos que dar el ejemplo, buscar nuestra libertad y esa hay que tomarla en las calles, por la libertad de Cuba y de los presos políticos", declaró a ADN Cuba.
En el marco del quinto aniversario, Díaz Silva informó además que este sábado se han convocado varias manifestaciones de cubanos en el exilio para conmemorar el 11J y exigir la libertad de los presos políticos. Entre ellas figuran concentraciones previstas en Miami y Madrid.