Las plataformas independientes de monitoreo de la violencia de género elevaron a 40 el subregistro de feminicidios en Cuba durante 2026, tras confirmar las muertes de dos mujeres en Camagüey y Cienfuegos en contextos de violencia de pareja.

El caso más reciente documentado por el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) es el de Yunierkis Gómez Lozano, conocida como Yunita, de 43 años y madre de dos adolescentes.

La mujer perdió la vida el 9 de julio en el municipio de Cumanayagua, provincia de Cienfuegos, al caer de una azotea durante una situación de forcejeo con su pareja y padre de sus dos hijos, quien posteriormente se suicidó.

OGAT informó que verificó mediante fuentes comunitarias la existencia de antecedentes de violencia dentro de la relación, extendidos durante años, lo que permitió confirmar el contexto feminicida de la muerte de Yunierkis.

La organización expresó sus condolencias a los dos hijos adolescentes de la víctima —una muchacha y un varón—, así como a sus familiares, personas allegadas y a la comunidad de Cumanayagua.

Con este caso, el observatorio elevó a 40 el número de feminicidios verificados en Cuba desde el inicio de 2026. También contabiliza 19 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres en escenarios de violencia feminicida, según su actualización del 12 de julio.

El caso 39: una mujer atacada en Camagüey

Antes de confirmar la muerte de Yunierkis Gómez Lozano, OGAT había documentado como el feminicidio número 39 el de Yolexis Virgen Arias Oroceno, de 54 años.

Yolexis falleció durante la madrugada del 5 de julio en un hospital de Camagüey, donde permanecía ingresada desde el 29 de junio, después de ser atacada con un arma blanca presuntamente por su pareja.

La agresión ocurrió en la vivienda que ambos compartían en el reparto Modelo, en la ciudad de Camagüey. El presunto agresor, de 27 años, se encontraba bajo custodia policial cuando el caso fue confirmado.

Al menos una de las nietas de Yolexis habría presenciado el ataque contra su abuela. La víctima dejó dos hijas mayores de edad y varios nietos.

Tras verificar el crimen, OGAT pidió evitar comentarios que atribuyeran lo ocurrido a la diferencia de edad entre la víctima y el presunto agresor. La organización advirtió que ese tipo de señalamientos revictimiza a la mujer asesinada y puede prolongar el daño sufrido por sus familiares.

La confirmación del caso de Yolexis había elevado a 39 el registro de feminicidios hasta el 9 de julio. Tres días después, la documentación de la muerte de Yunierkis situó la cifra en 40.

Tres feminicidios confirmados durante los primeros días de julio

Los casos de Yolexis y Yunierkis se suman al de Dayana Borges, una joven madre de 26 años asesinada presuntamente por su pareja y padre de sus dos hijos menores.

El crimen contra Dayana ocurrió el 1 de julio en la vivienda que ambos compartían en Centro Habana, La Habana, según ya habíamos informado en ADN Cuba al momento del incidente. 

De acuerdo a OGAT, el presunto agresor tenía antecedentes de maltrato extremo contra Dayana y contra parejas anteriores. Después de cometer el crimen, se suicidó.

Los dos hijos de la pareja quedaron huérfanos de madre y padre y, de acuerdo con la organización, presenciaron la agresión. El observatorio pidió que reciban atención psicológica especializada.

Más del doble que en el mismo período de 2025

Los 40 feminicidios registrados hasta el 12 de julio representan más del doble de los 18 documentados durante el mismo período de 2025.

La comparación supone un incremento aproximado del 122 % en el número de casos verificados. No obstante, las organizaciones independientes advierten que las cifras constituyen un subregistro y que el total real podría ser mayor debido a la falta de estadísticas oficiales sistemáticas y al acceso limitado a información policial, judicial y forense.

El monitoreo depende principalmente de denuncias de familiares, vecinos, activistas, medios independientes y otras fuentes comunitarias. Cada caso debe ser investigado y contrastado antes de ser incorporado al registro.

Más de 20 posibles casos permanecen bajo investigación

OGAT informó que continúa investigando 12 posibles feminicidios, cinco intentos de feminicidio y un asesinato de un hombre en un contexto de violencia feminicida reportados durante 2025.

También mantiene abiertas investigaciones sobre diez posibles feminicidios y tres intentos de feminicidio alertados en 2026.

El observatorio solicitó además acceso al informe de investigación del caso de Anais Tamayo Puente, al considerar que todavía no dispone de información suficiente para completar su documentación.

La existencia de numerosos expedientes pendientes evidencia las dificultades que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil para establecer las circunstancias de las muertes y determinar si ocurrieron por razones de género.

Violencia prolongada dentro de las relaciones de pareja

Los tres casos confirmados en julio muestran un patrón reiterado: las víctimas murieron en situaciones vinculadas con sus parejas y en relaciones donde existían o se investigan antecedentes de violencia.

En el caso de Yunierkis, fuentes comunitarias confirmaron que la violencia se había prolongado durante años. Dayana también había sufrido episodios de maltrato extremo antes de ser asesinada. Yolexis murió después de un ataque presuntamente cometido por su pareja dentro de la vivienda que compartían.

OGAT ha señalado que las parejas y exparejas constituyen el principal grupo de agresores en los feminicidios documentados en Cuba. El hogar y los espacios íntimos, lejos de representar lugares seguros, aparecen reiteradamente como escenarios de riesgo para las mujeres.

La organización ha advertido asimismo sobre la presencia cada vez más frecuente del consumo de drogas ilícitas en algunos casos recientes. Aunque ese consumo no constituye la causa de la violencia machista, puede agravar situaciones de agresividad, control y violencia previamente existentes.

Sin refugios ni protocolos específicos de protección

Las activistas denuncian que Cuba continúa sin contar con una ley integral contra la violencia de género, una red institucional de refugios para mujeres en riesgo o protocolos específicos y transparentes para prevenir la violencia feminicida.

El feminicidio tampoco está tipificado como un delito autónomo en el Código Penal cubano, aunque determinadas circunstancias relacionadas con la violencia de género pueden ser consideradas agravantes en otros delitos.

La plataforma Yo Sí Te Creo en Cuba había advertido que muchas víctimas se ven obligadas a continuar viviendo con sus agresores, temen denunciar o solicitar ayuda y carecen de medidas efectivas de protección.

Ante la ausencia de refugios estatales, la protección recae con frecuencia sobre familiares y amistades, quienes también pueden quedar expuestos a amenazas o agresiones.

Entre 2019 y 2025, al menos 66 mujeres posteriormente víctimas de feminicidio habían denunciado previamente a sus agresores, según datos recopilados por las organizaciones independientes. Esa cifra refleja las deficiencias de los mecanismos de prevención y protección incluso cuando existen alertas previas.

Opacidad institucional y ausencia de estadísticas sistemáticas

El régimen cubano no publica un registro periódico, detallado y verificable de feminicidios. Tampoco divulga de manera sistemática información sobre las denuncias previas, las medidas de protección solicitadas, la relación entre las víctimas y los agresores o el resultado de las investigaciones judiciales.

Aunque las autoridades castristas han reconocido parcialmente la existencia de la violencia de género y han difundido algunos datos derivados de procesos judiciales, las organizaciones feministas consideran que esa información es insuficiente para conocer la magnitud real del problema.

La ausencia de transparencia obliga a los observatorios independientes a reconstruir cada caso mediante testimonios comunitarios, publicaciones de familiares y reportes de medios no estatales.

En 2025, el subregistro elaborado por las plataformas feministas cerró con alrededor de medio centenar de casos, según las distintas metodologías de conteo. Para el 12 de julio de 2026, OGAT ya había confirmado 40 feminicidios.

Las cifras reflejan una escalada de la violencia extrema contra las mujeres mientras persisten la falta de refugios, la ausencia de mecanismos eficaces de protección y el silencio institucional frente a numerosos crímenes.

"Nos están matando", reiteró Alas Tensas al divulgar su actualización.