La Fiscalía federal de Estados Unidos confirmó este miércoles que no solicitará la pena de muerte contra el expiloto de la Fuerza Aérea cubana Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, acusado por su presunta participación en la operación militar relacionada con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en febrero de 1996.
La decisión fue comunicada durante una nueva audiencia de seguimiento celebrada en una corte federal de Miami, donde el caso continúa avanzando, aunque todavía sin una fecha definida para el inicio del juicio, según reportó Telemundo 51.
González-Pardo Rodríguez está acusado de conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses por su presunta participación en los acontecimientos del 24 de febrero de 1996, cuando dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate fueron derribadas sobre aguas internacionales.
La acusación federal sostiene que el expiloto participó en la persecución de una tercera aeronave de Hermanos al Rescate que logró escapar. Es decir, no está acusado de haber disparado los misiles que derribaron las dos avionetas, sino de haber intervenido en la operación militar contra la aeronave que consiguió evadir el ataque.
Durante la audiencia, los fiscales explicaron al juez que el expediente contiene tanto material clasificado como evidencia que no está sometida a restricciones de seguridad.
El Gobierno ya entregó a la defensa un primer paquete de evidencia no clasificada y trabaja en una segunda entrega. Sin embargo, los dos abogados que representan a González-Pardo Rodríguez todavía no cuentan con las autorizaciones de seguridad necesarias para acceder al material clasificado.
Los abogados explicaron que ya fueron entrevistados por agentes del FBI como parte del proceso para obtener esas autorizaciones, pero se les advirtió que el trámite podría tardar hasta seis meses.
Ante esta situación, la Fiscalía propuso mantener el caso fuera del calendario de juicios y celebrar audiencias de seguimiento aproximadamente cada dos meses para informar al tribunal sobre el avance de la entrega de pruebas y de las autorizaciones de seguridad.
El juez federal Darrin P. Gayles aceptó aplazar la decisión sobre la fecha del juicio y señaló que las audiencias de seguimiento podrían celebrarse cada 60 días.
Aunque el Gobierno descartó solicitar la pena capital, González-Pardo Rodríguez todavía podría enfrentar una condena de cadena perpetua si es declarado culpable, de acuerdo con reportes sobre el proceso.
Una pieza clave en el caso contra Raúl Castro
El proceso contra González-Pardo Rodríguez está directamente relacionado con la acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el dictador cubano Raúl Castro.
El 20 de mayo de 2026, fiscales estadounidenses anunciaron cargos contra Castro y otros cinco militares cubanos por asesinato, conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves en relación con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate.
La acusación sostiene que Raúl Castro, quien entonces era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), ordenó la operación militar que terminó con el derribo de las dos aeronaves civiles.
El testimonio de González-Pardo Rodríguez podría adquirir especial importancia dentro de esa causa debido a su presunta participación en la persecución de la tercera avioneta que logró escapar.
El derribo ocurrió el 24 de febrero de 1996 y provocó la muerte de cuatro personas: los ciudadanos estadounidenses Armando Alejandre Jr., Carlos A. Costa y Mario M. de la Peña, además del residente permanente legal Pablo Morales.
De una condena migratoria a un caso federal por el derribo
González-Pardo Rodríguez fue trasladado a Miami después de cumplir una condena de siete meses de prisión en Jacksonville por fraude migratorio.
En mayo pasado, un tribunal federal de esa ciudad lo sentenció por haber ocultado su historial militar al presentar solicitudes ante las autoridades migratorias estadounidenses. El exmilitar se había declarado culpable de esos cargos.
Ahora enfrenta una acusación mucho más grave en Miami por hechos ocurridos hace tres décadas.
El caso continuará bajo supervisión del tribunal mientras la Fiscalía entrega las pruebas pendientes y los abogados del expiloto esperan obtener las autorizaciones necesarias para revisar la información clasificada.
Por el momento, no existe una fecha establecida para el comienzo del juicio.