El Gobierno de Estados Unidos envió este martes un nuevo vuelo con ayuda humanitaria destinada a Cuba, en el marco del programa de asistencia directa de hasta 100 millones de dólares anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, para aliviar la profunda crisis humanitaria que atraviesa la isla.
El cargamento salió desde el Aeropuerto Internacional de Miami a bordo de un avión de la aerolínea 7Air y transporta 700 kits de higiene personal y 700 paquetes de alimentos, que serán distribuidos a través de organizaciones independientes y de la Iglesia Católica, entre ellas Catholic Relief Services (CRS) y Cáritas Cuba, según informó Martí Noticias, medio invitado por el Departamento de Estado para presenciar la operación.
La salida de este nuevo envío forma parte del programa de asistencia humanitaria que Washington viene organizando desde mayo y que busca entregar alimentos, medicinas y productos básicos directamente a los cubanos, evitando que los recursos sean administrados por las instituciones cubanas.
Un programa de ayuda de hasta 100 millones de dólares
La iniciativa fue anunciada oficialmente el 13 de mayo, cuando el Departamento de Estado reiteró públicamente una oferta que, según Washington, ya había sido trasladada en varias ocasiones al régimen cubano por vías diplomáticas.
En aquel momento, la Administración estadounidense informó que estaba dispuesta a proporcionar hasta 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa, coordinada con la Iglesia Católica y otras organizaciones humanitarias independientes "si el régimen cubano lo permite".
El plan contempla el envío de:
- alimentos;
- medicamentos;
- productos de higiene;
- otros suministros esenciales para familias vulnerables.
El objetivo declarado es responder al agravamiento de la crisis económica y social que vive Cuba, caracterizada por la escasez prolongada de alimentos, medicamentos, combustible, apagones y un deterioro acelerado de los servicios básicos.
SECRETARY RUBIO: We’ve offered to distribute $100 million of humanitarian aid to the Cuban people through the church, but the Cuban regime has denied it. pic.twitter.com/GzF8IWCru4
— Department of State (@StateDept) May 14, 2026
Distribución mediante la Iglesia y organizaciones independientes
De acuerdo con la información difundida por el Departamento de Estado, la asistencia será canalizada mediante organizaciones con experiencia en la entrega de ayuda humanitaria dentro de la isla.
Entre ellas figuran Cáritas Cuba, brazo social de la Iglesia Católica, y Catholic Relief Services, que asumirán parte de la logística para garantizar que los productos lleguen directamente a las familias beneficiarias.
Washington sostiene que este mecanismo busca asegurar transparencia en la distribución y evitar que la ayuda quede bajo control del aparato oficialista cubano, y que llegue al pueblo de la isla, que sufre "las consecuencias de la cleptocracia, la brutalidad y la incompetencia económica del régimen comunista", afirma el comunicado del Departamento de Estado.
Las autoridades estadounidenses han señalado además que los envíos anteriores realizados tras el paso del huracán Melissa fueron distribuidos mediante este mismo esquema, con verificaciones posteriores sobre la entrega de los suministros.
Un plan que podría beneficiar a más de 100.000 familias
Según los datos difundidos por el Departamento de Estado, el paquete completo de asistencia podría beneficiar a entre 100.000 y 120.000 familias cubanas.
Del total previsto, aproximadamente 60 millones de dólares serían gestionados mediante Cáritas Cuba, mientras que el resto se canalizaría a través de otras organizaciones humanitarias independientes, incluida Catholic Relief Services.
La ayuda consiste en bienes físicos y no en transferencias de dinero. En ocasiones anteriores, representantes de Cáritas Cuba han explicado que la organización no recibe fondos en efectivo, sino productos adquiridos directamente por Estados Unidos y enviados para su posterior distribución entre la población.
Washington insiste en que la decisión depende de La Habana
La Administración estadounidense sostiene que mantiene disponible la totalidad del programa humanitario y que su ejecución depende de que el castrismo permitan la entrada y distribución independiente de la asistencia.
Cuando anunció el plan en mayo, el Departamento de Estado afirmó que La Habana había rechazado anteriores propuestas de ayuda, incluida la oferta de asistencia humanitaria e internet satelital gratuito, y sostuvo que corresponde ahora al régimen decidir si permite o no que esos recursos lleguen a la población.
El envío realizado este martes representa uno de los primeros cargamentos visibles dentro de esta iniciativa de gran escala y llega en un momento en que Cuba enfrenta una de las peores crisis económicas de las últimas décadas, marcada por el deterioro del poder adquisitivo, la escasez de productos básicos y una prolongada emergencia energética.