El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes ante la Asamblea General de Naciones Unidas que su administración busca un “cambio fundamental” en Cuba y aseguró que el régimen comunista de la isla se encuentra bajo una presión sin precedentes.
“Mi administración también busca un cambio fundamental en la situación de Cuba, donde el régimen comunista está bajo una enorme presión, la mayor presión que jamás haya tenido. Es un Estado absolutamente fallido. Y caerá”, declaró Trump durante su discurso en Nueva York, según recogió Infobae.
El mandatario estadounidense agregó que el secretario de Estado, Marco Rubio, está involucrado directamente en las conversaciones con La Habana.
“Marco Rubio está llevando adelante las negociaciones. Veremos qué pasa”, dijo Trump, al tiempo que advirtió que Washington no permitirá que Cuba se convierta en un refugio para adversarios extranjeros que puedan representar una amenaza para Estados Unidos.
La Casa Blanca había anticipado que Cuba ocuparía un lugar dentro del discurso de Trump ante la ONU, en un momento en que Washington mantiene una política de presión económica y diplomática sobre el régimen de La Habana.
Trump también acusó a las autoridades cubanas de haber cultivado vínculos con organizaciones que calificó de “subversivas y radicales” dentro de Estados Unidos, y aseguró: “La libertad va a llegar a Cuba”.
Las declaraciones se produjeron mientras la representación cubana se encontraba en el recinto de la Asamblea General. La delegación de La Habana, encabezada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, abandonó la sala durante las críticas de Trump al régimen comunista, según reportes.
Trump habló de Venezuela, Irán y Ucrania
El presidente estadounidense dedicó buena parte de su intervención a defender su política exterior y las acciones emprendidas por su administración en distintos escenarios internacionales.
Entre otros asuntos, Trump defendió su actuación frente a Venezuela y se refirió a la operación estadounidense que terminó con la captura del dictador Nicolás Maduro. También habló de los ataques estadounidenses contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico y del acuerdo petrolero alcanzado con la administración interina venezolana de Delcy Rodríguez.
Precisamente, la presencia de Rodríguez en Nueva York ha generado controversia, al tratarse de su primera participación en la Asamblea General de la ONU desde que asumió el gobierno interino tras la salida de Maduro del poder. Rodríguez llegó a Estados Unidos el lunes y fue recibida en Naciones Unidas por el secretario general António Guterres. Está previsto que Trump mantenga este martes un encuentro con ella.
La participación de Rodríguez ocurre además en un contexto marcado por el acercamiento entre Washington y Caracas y por las críticas de sectores opositores venezolanos a su presencia en la Asamblea General.
En su intervención, Trump también abordó la guerra con Irán y la invasión rusa de Ucrania, dos de los principales conflictos internacionales que dominan la agenda de la Asamblea General este año. La guerra de Irán se acerca a su séptimo mes, mientras el conflicto provocado por la invasión rusa de Ucrania continúa sin una solución definitiva.
Tras su discurso, Trump tiene previsto mantener encuentros con el primer ministro británico, Andy Burnham, y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. También sostendrá una conversación con Delcy Rodríguez antes de regresar a Washington.
Las palabras de Trump colocan nuevamente a Cuba entre las prioridades de la política exterior estadounidense y elevan el tono de presión sobre el régimen de La Habana, que enfrenta una profunda crisis económica, energética y social mientras mantiene el control político de la isla.