Más de 50 enfermeros cubanos que formaban parte de la Brigada Médica del régimen en Jamaica obtuvieron permisos de trabajo individuales para reincorporarse al sistema público de salud de ese país, una decisión que refuerza el cambio de política adoptado por Kingston para contratar directamente a los profesionales de la isla, sin intermediación del régimen cubano.

La información fue confirmada por el ministro de Salud y Bienestar de Jamaica, Christopher Tufton, quien explicó a medios locales que un nuevo grupo de sanitarios regresó al país y solicitó permisos laborales.

"Otro grupo que ha regresado ha solicitado permisos de trabajo y se les ha concedido", afirmó Tufton, quien precisó que se trata de "más de 50" profesionales.

Según reportaron Radio Jamaica y TVJ, estos enfermeros se incorporarán nuevamente al sistema público de salud para ayudar a enfrentar la escasez de personal sanitario que afecta al país.

Con esta nueva incorporación, ya son más de 90 los profesionales cubanos que permanecen trabajando en Jamaica bajo contratos individuales, luego de que el Gobierno jamaicano cancelara el esquema de contratación mediante el régimen de La Habana.

En mayo pasado, el propio Tufton había informado que más de 40 trabajadores sanitarios cubanos decidieron permanecer en la isla tras el fin del convenio bilateral y fueron contratados directamente por el Ministerio de Salud y Bienestar.

"Más de 40 decidieron no regresar [a Cuba] y recibieron contratos individuales (...) y están trabajando ahora en el sistema [local de salud]", declaró entonces el funcionario.

Fin del acuerdo con Cuba

Desde marzo de este año, el gobierno de Jamaica puso fin a la contratación de médicos cubanos a través del régimen y anunció que los profesionales que desearan permanecer en la isla podrían ser contratados directamente por las autoridades locales.

Kingston explicó que la decisión respondió a que ambas partes "no pudieron acordar los términos y condiciones de un nuevo arreglo de cooperación técnica" tras la expiración del convenio anterior, vigente hasta febrero de 2023.

El cambio convirtió a Jamaica en uno de los primeros países del Caribe en sustituir el modelo tradicional de contratación de brigadas médicas cubanas por un esquema de contratación directa, que elimina la intermediación del régimen cubano.

Crece el rechazo a las brigadas médicas del régimen

La decisión de Jamaica se produce en medio del creciente cuestionamiento internacional a las llamadas misiones médicas cubanas.

En los últimos años, varios países han cancelado o modificado estos programas tras las denuncias de Estados Unidos y de organismos internacionales que sostienen que el sistema constituye una forma de trata de personas y explotación laboral, debido a que el régimen retiene gran parte de los salarios de los profesionales y limita sus derechos.

Otro caso reciente fue Honduras. Este año, el gobierno del presidente Nasry Asfura decidió no renovar el contrato mediante el cual médicos cubanos prestaban servicios en ese país desde hacía dos años, lo que puso fin a la misión enviada por La Habana.

En una entrevista exclusiva concedida a ADN Cuba en marzo, el viceministro de Salud hondureño, Dr. Eduardo Midence, explicó que la decisión obedeció a restricciones presupuestarias, al fortalecimiento del sistema sanitario nacional y a diversas irregularidades detectadas en el programa.

"Muchas irregularidades, por ejemplo, no hubo transparencia, no hubo rendición de cuentas. Nosotros creíamos que era gratuita, menor a 90 días (...) era un costo de 1.600 dólares por médico", afirmó.

El funcionario añadió que los profesionales enviados por Cuba no siempre correspondían a las especialidades que Honduras necesitaba.

"Más allá del impacto que nosotros creíamos que eran médicos especialistas (...) nos dimos cuenta que era un tema de negocio y sobre todo un sistema esclavista", declaró a ADN Cuba.

Según Midence, de los 1.600 dólares que pagaba Honduras por cada integrante de la misión, los trabajadores cubanos recibían únicamente unos 700 dólares, mientras el resto quedaba en manos del régimen.

Desde hace décadas, La Habana obtiene miles de millones de dólares mediante la exportación de servicios profesionales, principalmente a través de las brigadas médicas, un sistema que La Habana presenta como cooperación internacional, pero que ha sido señalado reiteradamente por organizaciones de derechos humanos como un mecanismo de explotación laboral y trata de personas.