Cuatro años después de su lanzamiento, el Center for a Free Cuba mantiene activa una campaña internacional para solicitar la expulsión del régimen cubano del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, al considerar que La Habana incurre en violaciones graves y sistemáticas de los derechos fundamentales y, por tanto, incumple los requisitos para integrar ese órgano.

La iniciativa fue presentada el 8 de abril de 2022 mediante una petición pública que continúa disponible en la plataforma Change.org y que hasta la fecha ha reunido 2.721 firmas.

Durante una conferencia de prensa celebrada el 25 de abril de 2022, el director ejecutivo del Center for a Free Cuba, John Suárez, entregó el texto de la petición junto con las primeras 600 firmas de respaldo y explicó que la solicitud se fundamenta en el artículo 8 de la resolución que creó el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

"Nos estamos basando en el artículo 8 de la resolución de fundación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que establece que los países violadores serán suspendidos", explicó Suárez a ADN Cuba.

Ese apartado establece que la Asamblea General "podrá suspender los derechos inherentes a la condición de miembro de todo miembro del Consejo que cometa violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos", mediante una mayoría de dos tercios de los Estados miembros presentes y votantes.

El activista recordó que la expulsión de Rusia del Consejo en 2022, tras la invasión de Ucrania, sentó un precedente para aplicar ese mecanismo.

"Recientemente Rusia fue expulsada del Consejo por sus actos de lesa humanidad y violación de los derechos humanos en Ucrania. El régimen de La Habana no solamente viola los derechos humanos de todo el pueblo de Cuba sino que además es un elemento de desestabilización y tortura dentro de la región latinoamericana contra nicaragüenses, venezolanos y muchos otros países del hemisferio", afirmó.

Lejos de perder vigencia, la campaña ha cobrado nuevos argumentos con el paso de los años. En declaraciones exclusivas a ADN Cuba, Suárez señaló que desde el inicio de la iniciativa se han acumulado nuevas evidencias que, a su juicio, fortalecen la petición.

Entre esos nuevos elementos mencionó las denuncias sobre la participación de ciudadanos cubanos en la guerra que Rusia libra contra Ucrania.

Según explicó, existen pruebas de que más de 25.000 cubanos han estado combatiendo en la guerra ilegal emprendida por Vladimir Putin, entre ellos integrantes de las denominadas "Avispas Negras", las fuerzas especiales del régimen cubano.

Para Suárez, esa participación constituye además "una violación de la Carta de las Naciones Unidas y un motivo adicional para expulsar a Cuba del Consejo de Derechos Humanos de la ONU".

La campaña también mantiene como fundamento las denuncias documentadas por organizaciones internacionales sobre la represión ejercida por el régimen cubano contra opositores, periodistas independientes, activistas y manifestantes, especialmente tras las protestas nacionales del 11 de julio de 2021 y las manifestaciones que han continuado produciéndose en distintos puntos de la isla.

Pese a ese historial, el régimen cubano fue elegido en octubre de 2023, por sexta ocasión, para integrar el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para el período 2024-2026.

La permanencia de Cuba en ese órgano ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos y del exilio cubano, que consideran incompatible su membresía con las denuncias de detenciones arbitrarias, persecución política, restricciones a las libertades fundamentales y criminalización de la disidencia documentadas durante décadas.

Para el Center for a Free Cuba, la campaña iniciada en 2022 sigue siendo un mecanismo de presión para exigir que la comunidad internacional aplique los propios estándares establecidos por la ONU y suspenda la participación del régimen cubano en el principal órgano internacional dedicado a la protección de los derechos humanos.