Cuba registró un saldo migratorio de 245.264 personas durante 2025, según datos divulgados este martes por la oficialista Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), lo que confirma que la emigración continúa siendo el principal factor de la crisis demográfica que atraviesa el país.
Las estadísticas, presentadas en conferencia de prensa por el vicejefe de la ONEI, Juan Carlos Alfonso Fraga, muestran que Cuba cerró 2025 con una población estimada de 9.434.593 habitantes, es decir, 313.414 menos que un año antes.
A la pérdida de población por migración se sumó un crecimiento natural negativo. Durante 2025 nacieron 68.064 personas, mientras que fallecieron 136.214, por lo que las defunciones superaron a los nacimientos en 68.150 habitantes.
Los datos oficiales reflejan que por cada mil habitantes nacieron 7,1 personas, mientras que murieron 14,2, lo que confirma una disminución sostenida de la población incluso sin considerar el impacto de la emigración.
En materia de fecundidad, Cuba registró por segundo año consecutivo una tasa global de 1,29 hijos por mujer, la más baja desde que comenzaron los registros estadísticos en 1958 y muy por debajo del nivel necesario para garantizar el reemplazo generacional.
La Habana fue el territorio con mayor saldo migratorio negativo durante 2025, con 57.433 personas que abandonaron la provincia. Le siguieron Santiago de Cuba, con 21.763 migrantes; Holguín (17.861) y Matanzas (17.486).
Las nuevas cifras evidencian el acelerado deterioro demográfico de la Isla. De acuerdo con un reporte de la agencia EFE, Cuba contaba al cierre de 2017 con 11.239.224 habitantes, también según estadísticas oficiales.
En apenas ocho años, el país ha perdido alrededor del 16 % de su población, de acuerdo con las propias cifras del régimen. Sin embargo, diversas estimaciones independientes elevan esa disminución hasta el 24 %, al considerar que las estadísticas oficiales podrían no reflejar la magnitud real del éxodo migratorio.
Desde 2021, Cuba ha experimentado la mayor ola migratoria de su historia reciente. Cientos de miles de cubanos han abandonado la Isla, principalmente con destino a Estados Unidos, aunque también hacia España, México y otros países de América Latina y Europa, impulsados por la profunda crisis económica, el aumento de la pobreza, la escasez de alimentos y medicinas, los prolongados apagones y la falta de libertades políticas.
Especialistas han advertido que la combinación de emigración masiva, baja natalidad y envejecimiento acelerado compromete seriamente el futuro económico y social del país, al reducir la población en edad laboral y aumentar la presión sobre un sistema de seguridad social ya debilitado por décadas de crisis estructural.