Imágenes difundidas en redes sociales muestran a pacientes en condiciones de extrema vulnerabilidad dentro del Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Amalia Simoni, en Camagüey, según una denuncia publicada este martes por el periodista independiente José Luis Tan Estrada.

Las fotografías evidencian el grave deterioro físico de varios pacientes, algunos de ellos con signos visibles de desnutrición, desnudos o tendidos en el suelo, mientras otros permanecen acostados en camas y requieren asistencia permanente para realizar actividades básicas.

Tan Estrada denunció que los pacientes no estarían recibiendo una alimentación adecuada ni la atención necesaria por parte del personal del centro hospitalario.

“No les han dado comida. Les sirven un pescado con un millón de espinas. No hay quién los atienda. Están desnutridos, desnudos, sucios y permanecen sin ser bañados ni cambiados”, escribió el periodista en Facebook.

Según su denuncia, algunos pacientes permanecen durante horas sin ser aseados después de defecar, mientras otros estarían cubiertos de moscas y sin recibir ayuda para alimentarse, bañarse o cambiarse de ropa.

Las personas afectadas serían principalmente ancianos, personas con discapacidad y pacientes provenientes de instituciones psiquiátricas, de acuerdo con la información difundida por Tan.

“Muchos dependen completamente de otras personas para alimentarse, bañarse, cambiarse de ropa o realizar cualquier necesidad básica”, señaló.

Las imágenes muestran cuerpos visiblemente consumidos y con las costillas marcadas, así como a una persona tendida directamente sobre el suelo del hospital. Las condiciones denunciadas resultan especialmente graves debido a que se trataría de personas que, por su estado físico o mental, no pueden valerse por sí mismas ni reclamar cuando necesitan alimentos, higiene o asistencia médica.

El Hospital Amalia Simoni ya ha sido escenario de otras denuncias relacionadas con el deterioro de los servicios sanitarios. En marzo pasado, un reportaje del citado periodista recogió testimonios sobre cómo los prolongados apagones estaban afectando la atención médica en Camagüey. Una doctora del propio hospital, que pidió mantener su identidad en reserva, afirmó que durante los cortes eléctricos algunas áreas dejan de funcionar y que la situación dificulta la atención de pacientes.

Otro caso de abandono en Holguín

La denuncia conocida ahora en Camagüey ocurre pocas semanas después de que las redes sociales difundieran el caso de Daniel, un hombre con trastornos psiquiátricos encontrado en estado crítico de desnutrición en la comunidad El Paso de la Bola, en el municipio Mayarí, Holguín.

La denuncia fue publicada el mes pasado por la usuaria Adry Díaz, quien afirmó que Daniel vivía solo y no tenía familiares cercanos que pudieran hacerse cargo de él. Según su testimonio, el hombre habría salido en busca de ayuda, pero, debido a su avanzado deterioro físico, cayó a un costado del camino, donde fue encontrado todavía con vida por una vecina.

Las fotografías difundidas entonces mostraban a un hombre extremadamente delgado, con signos evidentes de desnutrición severa, tendido al borde de una vía.

El caso generó indignación en redes sociales y volvió a poner bajo cuestionamiento la capacidad del sistema de salud cubano para proteger a personas con trastornos mentales que carecen de redes familiares de apoyo.

Pacientes psiquiátricos, entre los más vulnerables

Las denuncias sobre abandono de personas con padecimientos psiquiátricos se han repetido en Cuba durante los últimos años, en medio de la crisis económica y sanitaria que atraviesa la isla.

Uno de los casos más graves fue el de Yoan Cruz Traba, un paciente psiquiátrico de 50 años que desapareció en La Habana en junio de 2025. Después de ser reportado como desaparecido por su familia, fue ingresado en el Hospital Julio Trigo, procedente de un centro para personas deambulantes, en estado de desnutrición severa y con otros padecimientos.

Cruz falleció el 4 de julio de 2025 sin que sus familiares fueran informados de su hospitalización ni de su muerte. Posteriormente fue sepultado sin conocimiento de su familia, pese a que existía una denuncia formal por su desaparición.

Su hermano Yoel Cruz había acudido incluso al propio Hospital Julio Trigo para intentar localizarlo, pero no recibió información sobre su paradero.

Estos casos han alimentado las denuncias de familiares, periodistas independientes y organizaciones de derechos humanos sobre la situación de las personas con trastornos mentales en Cuba, un grupo especialmente expuesto a la falta de medicamentos, el deterioro de las instituciones sanitarias y la ausencia de mecanismos efectivos de protección.

Las imágenes difundidas desde Camagüey vuelven a mostrar las consecuencias de esa desprotección sobre pacientes que dependen completamente del Estado y de terceros para cubrir necesidades tan básicas como alimentarse, asearse y recibir atención médica.