El ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Manuel Tovar Rivera, confirmó que su país rompió formalmente las relaciones diplomáticas con el régimen cubano y afirmó que la medida se mantendrá hasta que el pueblo de la isla “recupere su libertad”.

En una entrevista publicada este jueves por The Miami Herald, Tovar aclaró que la decisión de San José va más allá del cierre de embajadas y del retiro del personal diplomático anunciado en marzo. “Hay una ruptura en las relaciones diplomáticas”, afirmó el canciller.

Al explicar las razones de la medida, Tovar sostuvo que Costa Rica decidió actuar por principios y lanzó una fuerte crítica contra el régimen cubano.

“Costa Rica ya no se prestará a legitimar a un régimen tiránico y despótico que ha privado a su pueblo de la libertad más fundamental de una democracia”, declaró al diario estadounidense.

El canciller también rechazó las acusaciones del régimen de La Habana, que atribuyó la decisión costarricense a presiones de Washington. Tovar aseguró que se trató de una decisión soberana y afirmó: “No recibimos ningún consejo, ni orientación, ni instrucciones, ni sugerencia de ningún gobierno, ni de los Estados Unidos de América, ni de ningún otro”.

La posición de Costa Rica se mantendrá “hasta que Cuba recupere su libertad”, agregó el funcionario.

Las declaraciones de Tovar se produjeron un día después de su encuentro en Washington con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reunión que calificó de “extraordinaria”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica confirmó el miércoles que ambos funcionarios abordaron asuntos relacionados con seguridad, migración, comercio y cooperación bilateral. El Departamento de Estado estadounidense señaló posteriormente que Rubio agradeció a Costa Rica sus esfuerzos para profundizar la relación económica bilateral y destacó su liderazgo en asuntos de seguridad y soberanía regional.

De acuerdo con Tovar, durante la conversación también se abordó el retorno a un camino democrático en Cuba y Nicaragua. El canciller adelantó que ambos países estarán entre los temas de una reunión de alto nivel del Escudo de las Américas prevista para la próxima semana en Nueva York, en paralelo a la Asamblea General de Naciones Unidas.

El Gobierno costarricense anunció el 18 de marzo el cierre de la sede diplomática y solicitó a Cuba retirar a su personal diplomático acreditado en San José, aunque inicialmente se mantendría la representación consular. La Cancillería justificó entonces la decisión por el “deterioro sostenido” de los derechos humanos en la isla y el incremento de la represión contra ciudadanos, activistas y opositores.

La embajada costarricense en La Habana había dejado de contar con personal diplomático desde el 5 de febrero, antes de que se concretara oficialmente su cierre en marzo.

En aquel momento, el entonces canciller costarricense Arnoldo André Tinoco indicó que la medida respondía a la preocupación de San José por las restricciones a libertades fundamentales como la expresión, asociación y manifestación pacífica.

El consulado cubano continúa funcionando

Aunque las relaciones diplomáticas están formalmente rotas, el Consulado de Cuba en San José continúa operando y atendiendo a ciudadanos cubanos.

ADN Cuba confirmó que en esa sede se siguen realizando trámites consulares, entre ellos gestiones relacionadas con pasaportes, certificaciones de nacimiento y antecedentes penales. Información reciente sobre los procedimientos migratorios para cubanos en Costa Rica también confirma que el consulado continúa emitiendo documentación necesaria para distintos trámites ante las autoridades costarricenses.

De esta manera, la ruptura anunciada por Tovar implica el fin de los vínculos diplomáticos entre ambos gobiernos, pero no la desaparición de la representación consular cubana en territorio costarricense.

La nueva posición de San José supone así un endurecimiento respecto a lo anunciado en marzo: mientras entonces se hablaba del cierre de la embajada costarricense y de la reducción de la presencia diplomática cubana, el canciller Tovar sostiene ahora que existe una ruptura formal de las relaciones diplomáticas, cuya vigencia quedará condicionada a que Cuba “recupere su libertad”.