Entre lágrimas, dolor y esperanza, decenas de familiares de víctimas de desaparición forzada peregrinaron este martes, para exigir respuestas sobre sus seres queridos, por el camino polvoriento que conduce a los hornos crematorios de Juan Frío, usados hace 23 años por los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) para desaparecer a cientos de personas.