El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, reiteró este domingo que su gobierno romperá relaciones diplomáticas con los regímenes de Cuba y Nicaragua, al anunciar un amplio proceso de reestructuración del servicio exterior colombiano que incluye el cierre de 14 embajadas y 15 consulados, según informó Deutsche Welle (DW).

"En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías", afirmó De la Espriella en una declaración difundida a través de sus redes sociales, al explicar que las únicas rupturas diplomáticas contempladas serán con Cuba y Nicaragua.

El mandatario electo precisó que, en una primera etapa, cerrará las embajadas de Colombia en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica. Sin embargo, aclaró que el cierre de las demás sedes diplomáticas responde a una reorganización del servicio exterior y no implica la ruptura de relaciones con esos países, reportó DW.

Asimismo, explicó que los ciudadanos colombianos residentes en las naciones donde se clausuren las embajadas continuarán recibiendo atención consular mediante representación concurrente desde otras misiones diplomáticas de la región. También anunció que su administración reabrirá la Embajada de Colombia en Israel.

De la Espriella asumirá la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, tras imponerse en las elecciones de junio al senador izquierdista Iván Cepeda.

Un cambio de rumbo en la política exterior

Las declaraciones del presidente electo confirman la línea que ya había adelantado su futuro canciller, Omar Bula Escobar, a inicios de julio.

En esa ocasión, el próximo ministro de Relaciones Exteriores aseguró que el nuevo gobierno no establecerá embajadas en Cuba ni en Nicaragua, al considerar que mantener representación diplomática en esos países supone legitimar a regímenes dictatoriales.

"Para mí, una embajada en una dictadura, y he sido muy crítico desde que estaba en las Naciones Unidas, legitima la dictadura", declaró Bula Escobar, citado entonces por Infobae.

El futuro canciller añadió que, cuando existen "discrepancias graves", especialmente por las violaciones de derechos humanos, "ese no es nuestro interés", dejando claro que la administración de De la Espriella no buscará normalizar las relaciones diplomáticas con los regímenes de Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega.

La posición del presidente electo marca un giro significativo respecto a la política exterior del gobierno saliente de Gustavo Petro, que mantuvo una relación cercana con los regímenes de Cuba y Nicaragua, y anticipa una postura más firme de Bogotá frente a las dictaduras de la región.

Abelardo de la Espriella, abogado, empresario y ciudadano con doble nacionalidad colombiana y estadounidense, fue elegido presidente de Colombia en junio pasado.