El Gobierno de Estados Unidos amplió este jueves su régimen de sanciones contra Cuba con la inclusión de Fidel Ernesto Castro Calis, nieto del dictador Raúl Castro, en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.

Castro Calis, nacido el 16 de mayo de 1995, fue designado bajo la Orden Ejecutiva 14404 y aparece vinculado directamente a su padre, Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y una figura relacionada con los aparatos de seguridad e inteligencia del régimen cubano.

La nueva designación se produce casi tres meses después de que Washington sancionara al hermano de Fidel Ernesto, Raúl Alejandro Castro Calis, también nieto de Raúl Castro e hijo de Alejandro Castro Espín.

Raúl Alejandro fue incluido en la lista de OFAC el pasado 4 de junio, junto con su padre Alejandro Castro Espín, el dictador Miguel Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza y su hijastro Manuel Anido Cuesta, entre otros funcionarios y familiares vinculados a la cúpula del régimen.

OFAC apunta nuevamente al sector energético

La ronda de este jueves también alcanza a cinco entidades cubanas, entre ellas varias vinculadas directamente al suministro de combustible y al funcionamiento de la industria petrolera.

Las entidades incorporadas son: Banco Exterior de Cuba (BEC), con sede en La Habana, una institución financiera estatal; Comercial CUPET S.A., dedicada a la comercialización mayorista de combustibles y productos relacionados; Empresa de Servicios Comandante René Ramos Latour, conocida como Nicarotec, con sede en Mayarí, Holguín, vinculada a servicios para la minería; Empresa Importadora de Abastecimiento para el Petróleo (ABAPET), entidad vinculada a la Unión Cuba-Petróleo (CUPET) y encargada de suministrar equipamiento e insumos a la industria petrolera; y la Empresa Importadora y Abastecedora del Níquel (CEXNI), con sede en Moa, Holguín, dedicada al comercio mayorista y vinculada al estratégico sector del níquel.

Las cinco entidades fueron designadas bajo la Orden Ejecutiva 14404, el marco utilizado por la Administración de Donald Trump para ampliar las sanciones relacionadas con Cuba.

La nueva medida profundiza la presión estadounidense sobre sectores considerados estratégicos para la economía estatal cubana.

El Banco Exterior de Cuba se suma así a otras instituciones financieras cubanas sancionadas durante este año. En junio, OFAC incluyó al Banco Financiero Internacional (BFI) entre las entidades sancionadas, dentro de una estrategia que ha alcanzado progresivamente a bancos, empresas estatales y estructuras vinculadas al aparato económico del régimen.

En el sector energético, Washington ya había sancionado en junio a Unión Cuba-Petróleo (CUPET), la empresa estatal encargada de la industria petrolera cubana. El Departamento de Estado justificó entonces la medida señalando que CUPET opera en un sector estratégico de la economía cubana y acusó al régimen de utilizar el comercio energético para sostener su aparato de seguridad y lo que calificó como una agenda corrupta.

ABAPET forma parte precisamente de la estructura empresarial de CUPET y tiene entre sus funciones importar y comercializar equipamiento, suministros e insumos destinados a la producción, mantenimiento y desarrollo de la industria petrolera cubana.

Una nueva presión sobre la familia Castro

La inclusión de Fidel Ernesto amplía el alcance de las sanciones estadounidenses sobre la familia del exgobernante Raúl Castro.

En junio, además de Alejandro Castro Espín y su hijo Raúl Alejandro, Washington sancionó a miembros del entorno familiar de Díaz-Canel y a instituciones como el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) y los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).

La Administración Trump ha venido ampliando durante 2026 las medidas contra estructuras económicas y figuras vinculadas al poder cubano. En mayo, OFAC sancionó al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado empresarial controlado por los militares cubanos, y posteriormente las medidas se extendieron a empresas relacionadas con los sectores financiero, energético, minero y comercial.

Las sanciones de OFAC generalmente implican el bloqueo de los bienes e intereses en bienes de las personas o entidades designadas que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense, además de restricciones para que personas estadounidenses realicen transacciones con ellas.

La nueva ronda mantiene así el rumbo de la política de máxima presión de Washington sobre La Habana, mientras el régimen cubano enfrenta una severa crisis económica y energética y busca mantener abiertos sus canales de financiamiento y comercio exterior.