La periodista independiente Camila Acosta permanece bajo un intenso operativo de vigilancia de la Seguridad del Estado desde la noche del jueves y continúa este viernes con prohibición de salir de su vivienda, según denunció a ADN Cuba.
El cerco represivo ocurre apenas dos días después de que la reportera fuera sometida a otra vigilancia policial en el contexto del aniversario 32 del Maleconazo.
"Es por lo que va a suceder con los masones este viernes, que el régimen buscará hoy quitar al Soberano actual e imponer un nuevo líder", aseguró Acosta a ADN Cuba.
La periodista explicó que el objetivo del operativo es impedirle cubrir los acontecimientos relacionados con la nueva intervención del régimen en la Masonería cubana.
Existen convocatorias para que los masones acudan este viernes a la sede de la institución con el propósito de evitar lo que consideran una nueva maniobra contra la independencia del Supremo Consejo, añadió la reportera.
El operativo comenzó en la noche del jueves y se ha mantenido durante toda la mañana de este viernes. En publicaciones difundidas en redes sociales denunció que en el cerco participan un hombre y dos mujeres vestidos de civil, además de una patrulla policial ubicada a pocos metros de su vivienda con al menos dos agentes uniformados.
"La orden es impedirme salir a la calle, detenerme en caso de hacerlo", escribió la periodista, quien también señaló que los agentes evitan ser grabados. "Le huyen a la cámara porque es la evidencia de la represión", afirmó.
Acosta relató que, en la noche del jueves, intentó salir de su vivienda, pero un agente de la Seguridad del Estado apostado en el lugar le comunicó que no podía hacerlo.
No es la primera vez esta semana que la reportera enfrenta este tipo de hostigamiento. El pasado 5 de agosto, coincidiendo con el aniversario 32 del Maleconazo, una patrulla de la Policía permaneció frente a su vivienda durante varias horas, en otro operativo de vigilancia contra la prensa independiente.
En aquella ocasión denunció públicamente que la presencia policial estaba relacionada con la conmemoración de las históricas protestas de 1994. Durante la mañana y la tarde del 6 de agosto el cerco fue levantado, pero los represores regresaron esa misma noche.
La periodista considera que el nuevo operativo responde directamente a su intención de informar sobre la crisis que atraviesa la Masonería cubana y la nueva injerencia del régimen en esa institución, denunciada por su pareja, el escritor, opositor y líder masón Ángel Santiesteban.
Según denunció Santiesteban, la funcionaria del Ministerio de Justicia (MINJUS) Miriam García se presentó en la vivienda del actual Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, José Ramón Viñas Alonso, para entregarle una citación oficial fijada para este 7 de agosto a las 9:30 a.m.
De acuerdo con esa denuncia, las autoridades pretenden obligar a Viñas Alonso a entregar el control del Supremo Consejo a un "interino" escogido por el régimen, quien, según Santiesteban, fue expulsado de la Masonería por acuerdo de la Alta Cámara del Rito.
El nuevo operativo contra Acosta se suma al patrón de vigilancia, detenciones arbitrarias y restricciones de movimiento que enfrentan con frecuencia periodistas independientes y activistas en Cuba, especialmente durante coberturas de acontecimientos considerados sensibles por el régimen o en momentos de tensión política.