Un ciudadano cubano residente en Rusia, identificado como Oemis Romagosa Durruti, es sospechoso de organizar ataques terroristas en Lituania, Polonia, República Checa y Rumanía por encargo de la inteligencia militar rusa (GRU), según un reporte del departamento de investigaciones de la radiotelevisión lituana LRT, citada este lunes por el medio letón BB.LV.
Romagosa Durruti, quien trabaja como profesor de salsa y bachata en Rusia, habría utilizado grupos de Telegram y Facebook para reclutar principalmente a ciudadanos latinoamericanos que buscaban empleo y podían desplazarse libremente por el espacio Schengen.
De acuerdo con los datos recopilados por los investigadores, entre mayo y septiembre de 2024 el cubano habría coordinado operaciones atribuidas al GRU en los cuatro países europeos.
Vinculado a un intento de incendio en Lituania
En Lituania, Romagosa Durruti está relacionado con un intento de incendio ocurrido en septiembre de 2024 en la ciudad de Šiauliai. El objetivo habría sido una instalación de la empresa TVC Solutions, donde se almacenaban estaciones de análisis del espectro de radiofrecuencias destinadas a Ucrania.
Estos equipos, entre otras funciones, podían utilizarse para detectar drones. En el momento del ataque, la empresa había fabricado 18 de las 30 estaciones previstas en el contrato.
Según la investigación de LRT citada por BB.LV, en la operación en Lituania fueron reclutados colombianos, cubanos, un español, un bielorruso y un ciudadano ruso.
Los implicados habrían recibido dinero para vuelos, hoteles y taxis, además de información sobre el objetivo.
Algunos de los sospechosos, sin embargo, presuntamente desconocían que el verdadero cliente de la operación era la inteligencia militar rusa. Sus abogados declararon a los periodistas que sus representados creían que estaban cumpliendo una tarea destinada a intimidar a competidores comerciales.
Las autoridades también identifican al cubano Alexis Pecoroso como uno de los principales organizadores del ataque en Šiauliai. Tanto Pecoroso como Romagosa Durruti fueron incluidos en una lista internacional de personas buscadas.
Seis acusados y tres prófugos
El caso ya había salido a la luz en enero de 2026, cuando la Fiscalía de Lituania acusó de terrorismo a seis personas —ciudadanos españoles, colombianos y cubanos— por su presunta participación en el intento fallido de incendiar las instalaciones de la empresa en Šiauliai.
Los acusados, que se encontraban en prisión preventiva, enfrentaban penas de hasta 15 años de cárcel por un supuesto acto de sabotaje contra equipos técnicos de radio destinados a las fuerzas armadas ucranianas.
Además, las autoridades lituanas habían informado de que otras tres personas permanecían en busca y captura: dos hombres cubanos, uno de ellos con nacionalidad rusa, ambos nacidos en 1991, y una mujer con doble nacionalidad cubana y española, nacida en 1965.
Las fuerzas de seguridad de Lituania y de otros países europeos sospechan que el mismo grupo pudo haber participado en operaciones de sabotaje similares en República Checa, Polonia y Rumanía.
En un comunicado citado por laSexta, la Fiscalía lituana afirmó que las pruebas reunidas proporcionaban motivos razonables para sospechar que el intento de sabotaje en Šiauliai fue ejecutado por órdenes del GRU y en su beneficio. El objetivo, según las autoridades, habría sido intimidar a la población, obstaculizar el apoyo occidental a Ucrania y generar miedo y desconfianza en las sociedades europeas.
El reclutamiento a través de redes sociales
La investigación periodística señala que Romagosa Durruti utilizaba varias cuentas en redes sociales para ofrecer supuestos empleos en Europa. En algunos casos, buscaba específicamente a personas con experiencia militar.
El uso de ciudadanos latinoamericanos para estas operaciones habría permitido aprovechar su capacidad de desplazamiento dentro del espacio Schengen. No obstante, las investigaciones continúan y las acusaciones contra los implicados deberán ser determinadas por los tribunales correspondientes.