El régimen archivó las causas penales abiertas contra la influencer Anna Sofía Benítez y su madre Caridad Silvente, no sin antes ser amenazadas de nuevo con ir a prisión.
Según la activista Tania Tasé, la policía llegó poco tiempo después de iniciada la manifestación y detuvo a varias personas, incluidas mujeres y un anciano de 80 años.
Muir Burgos está recluido desde el 16 de marzo en la sede de la Seguridad del Estado de Ciego de Ávila, denunció su padre, el pastor Elier Muir, a ADN Cuba.
Al parecer, el joven, con antecedentes de problemas psicológicos, se disparó con un arma que le entregaron en la unidad militar 10-24, en El Cotorro, La Habana.
Su esposa Mailin Sánchez denunció en redes sociales que los represores del régimen decoraron su celda de castigo, y la acondicionaron momentáneamente. La familia cree que va a recibir alguna visita.
Según ha denunciado su madre Layda Jacinto, luego de la golpiza el 5 de noviembre anterior, lo recluyeron en una celda de castigo, donde se encuentra incomunicado.
Según el reporte, entre las principales violaciones destacan sitios de viviendas de activistas, juicios sin garantías, abusos contra presos, hostigamientos y amenazas.
Aparentemente el hombre la habría estado acosando y amenazando durante semanas, luego de la separación. Además de asesinarla, le robó el teléfono móvil y la bicicleta, y luego huyó del lugar.