Se quita la vida joven cubano de 19 años que pasaba el Servicio Militar
Al parecer, el joven, con antecedentes de problemas psicológicos, se disparó con un arma que le entregaron en la unidad militar 10-24, en El Cotorro, La Habana.
Creado: March 24, 2026 9:01am
Actualizado: March 24, 2026 10:43am
Un joven de 19 años identificado como Dailier Rodríguez Tamayo se quitó la vida con un arma de fuego el pasado 16 de marzo, mientras cumplía Servicio Militar en la unidad 10-24, en El Cotorro, La Habana.
Según confirmó el activista Obdiel Torres Guevara, Rodríguez Tamayo tenía antecedentes de problemas psicológicos y aun así, las autoridades lo mantuvieron pasando el Servicio Militar.
El joven, natural del municipio Primero de Enero, en Ciego de Ávila, falleció alrededor del mediodía en circunstancias que, según sus allegados, pudieron haberse evitado.
De acuerdo con el testimonio de su madre, Yaimy Tamayo León, Dailier presentaba problemas de salud desde antes de incorporarse al servicio militar, incluyendo alergias. Sin embargo, asegura que su condición se agravó dentro de la unidad, donde comenzó a experimentar episodios psicológicos preocupantes.
El propio joven le habría contado que fue atendido en el Hospital Naval, donde un médico indicó que no debía portar armas ni ser sometido a situaciones de estrés.
La madre sostiene que trasladó esta información a un oficial al mando, identificado como el teniente coronel Mulé, quien inicialmente habría tomado medidas, asignando al joven a labores sin armamento. No obstante, afirma que estas disposiciones no se mantuvieron en el tiempo y que las recomendaciones médicas fueron posteriormente ignoradas.
Según su denuncia, el estado físico y emocional del joven se deterioró progresivamente. Describe jornadas prolongadas de esfuerzo físico, alimentación irregular y falta de descanso, al punto de que su hijo debía elegir entre comer o dormir. También asegura que fue expuesto a sustancias químicas como el cloro, pese a su condición alérgica, lo que le provocó lesiones en la piel. A esto se sumaban, afirma, castigos, amenazas relacionadas con los permisos de salida y restricciones en la comunicación con su familia.
Según su testimonio, había días en que no podían hablar debido a problemas de conexión o electricidad, lo que incrementó el aislamiento del joven.
El 16 de marzo, en horas de la mañana, y dentro de la propia unidad militar, Dailier habría recibido un arma de fuego. Poco después, según la información recopilada por la familia, se disparó.
Horas antes, en la madrugada, había intentado comunicarse con su madre, pero ella no pudo responder debido a la falta de electricidad. “Yo sé que si hubiera hablado con él, mi hijo no se quita la vida”, expresó.
Tras su fallecimiento, la familia denuncia una serie de irregularidades en el manejo del caso. Afirman que no han recibido el informe médico, ni el resultado de la necropsia, ni acceso a la historia clínica del joven. Tampoco, aseguran, se les ha ofrecido información clara sobre la apertura de una investigación. Según relatan, la única respuesta que han obtenido es que “no saben qué pasó”.
Son varios los casos documentados en los últimos sobre jóvenes y adolescentes cubanos fallecidos mientras cumplían el Servicio Militar, mayormente por suicidio o accidentes.
En Cuba, el Servicio Militar se divide en el SMO y el Servicio Militar de Reserva. La inscripción de los varones, a partir de los 16 años y hasta los 28, en los Comités Militares (reclutamiento) es obligatoria.
Según la web oficial del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), “todos los ciudadanos cubanos del sexo masculino están obligados a cumplir el Servicio Militar en la forma y términos que se establecen en la Ley de la Defensa Nacional, en el Decreto-Ley 224 y en las demás disposiciones que se establezcan a ese efecto”. Además, el gobierno insta a las mujeres a enrolarse en el Servicio Militar Voluntario Femenino.
Karla Pérez
Cienfuegos, 1998. Periodista cubana refugiada política en Costa Rica.