También aerolíneas rusas y canadienses han paralizado por el momento sus conexiones a la isla; mientras otras agregaron escalas para recarga de combustible en países cercanos.
Los feminicidios no se detienen en Cuba. Un país, ahora mismo, sumido en una de sus peores crisis a nivel político, económico y social que, al mismo tiempo, sigue perdiendo personas por la violencia de género. Un Estado que no es capaz de proteger a nadie.
La organización documentó casos de religiosos en las cárceles cubanas, como el del pastor Lorenzo Rosales, condenado a siete años, y el del sacerdote yoruba Loreto Hernández García
Toppin explicó que, en una estación policial, agentes de la Seguridad del Estado lo obligaron a redactar y firmar su renuncia a colaborar con cualquier medio independiente