La líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, y la periodista independiente Camila Acosta denunciaron este lunes 7 de septiembre que permanecen bajo vigilancia de la policía política y que agentes del régimen les impiden salir de sus viviendas, coincidiendo con la celebración del Día de la Virgen de Regla en Cuba.
Soler relató en Facebook que alrededor de las 9:45 a.m., cuando salía de la sede nacional de las Damas de Blanco, ubicada en Lawton, municipio Diez de Octubre, fue interceptada momentáneamente por un carro patrulla.
Según su denuncia, un agente de la Seguridad del Estado que viajaba en el vehículo le comunicó que ese día no podían salir a la calle ni ella ni su esposo, el exprisionero político Ángel Moya.
“Me dice que hoy no podemos salir a la calle ni Moya, ni yo y que tenía que regresar. De no regresar podía ser conducida”, escribió Soler.
La activista explicó que el operativo policial se encontraba desplegado en las inmediaciones de la sede de la organización opositora, en la calle Fon, entre Cumbre y Avenida Porvenir, en Lawton.
Por su parte, la periodista independiente Camila Acosta denunció también este lunes que tiene vigilancia policial y de la Seguridad del Estado en las inmediaciones de su vivienda en La Habana.
“Una vez más, tengo vigilancia policial y de la SE. No tengo orden de restricción alguna ni estoy bajo proceso judicial. La dictadura impone su propia ley, violando así la libertad de expresión y prensa”, afirmó Acosta en redes sociales.
La periodista difundió además imágenes en las que se observa una patrulla policial y agentes de la Seguridad del Estado apostados en las afueras de su vivienda.
Las denuncias se producen durante una fecha de especial significado religioso para los cubanos. Este lunes 7 de septiembre, centenares de personas en La Habana participan en actividades y celebraciones relacionadas con la Virgen de Regla, considerada patrona de la bahía de La Habana.
Cada año, miles de devotos dentro y fuera de Cuba visten prendas de colores azul y blanco para rendir homenaje a la Virgen. También existe la tradición de acudir a la costa o a la orilla de playas y otros cuerpos de agua para pedir protección a la deidad.
La celebración católica está estrechamente vinculada al sincretismo religioso cubano. La Virgen de Regla es identificada en la tradición afrocubana con Yemayá, deidad yoruba considerada madre de todos los seres vivos y dueña de las aguas.
El culto a la Virgen de Regla tiene su principal centro en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla, ubicado en el poblado homónimo de la capital cubana, en la bahía de La Habana.
La vigilancia de opositores y activistas durante fechas conmemorativas es una práctica denunciada recurrentemente por miembros de la sociedad civil independiente cubana. El régimen suele desplegar agentes de la Seguridad del Estado y policías en los alrededores de las viviendas de personas consideradas críticas, además de imponerles restricciones de movimiento sin que medie necesariamente una orden judicial pública.
Durante el fin de semana, la activista Yunia Figueredo también denunció vigilancia policial frente a su vivienda en Jaimanitas, municipio Playa, La Habana. Hasta el momento no está claro si ese operativo está relacionado con la celebración de la Virgen de Regla o con el proceso penal que, según ha denunciado la activista, le ha abierto el régimen.
Las restricciones denunciadas este lunes afectan a activistas vinculadas a sectores de la oposición y del periodismo independiente en la capital, en una jornada en la que numerosos cubanos salen a las calles para participar en actividades religiosas y expresar su devoción.