El preso político del 11J Nadir Martín Perdomo permaneció dos días sin acceso a agua potable en la prisión de Quivicán, en Mayabeque, una situación que agrava las precarias condiciones que enfrentan los reclusos en las cárceles cubanas, denunció su madre, Marta Perdomo.
La familiar relató en Facebook que su nuera, Greisy, pudo constatar la situación durante una visita realizada el miércoles al penal, donde las autoridades informaron que no había suministro de agua por causas que desconoce.
"Se encontró que no hay agua en la prisión de Quivicán. Desconozco las causas, pero Nadir es un muchacho primero que todo inocente; lo tienen ya cinco años injustamente en ese lugar, violando todos sus derechos", escribió la madre del preso político.
Perdomo alertó especialmente sobre el estado de salud de su hijo, quien presenta bajo peso y otros padecimientos. Según explicó, la falta de agua representa un riesgo aún mayor debido a su condición física y a las altas temperaturas registradas en el país.
"Entonces Nadir tenía dos días sin tomar agua. De verdad no me explico cómo con este calor, que hay que estar hidratado, y Nadir con su delgadez puede soportar. Lo último que pudiera faltar en la prisión sería el agua y también ahora falta", denunció.
La madre responsabilizó a las autoridades penitenciarias y al régimen cubano por cualquier daño que pueda sufrir su hijo. "Levantamos la voz por mi hijo, que no le pase nada, porque el agua para el cuerpo es lo más importante. De verdad no se aguanta más. Libertad para nuestros hijos y todos los presos políticos de Cuba", concluyó.
La denuncia se suma a los reiterados reportes sobre las condiciones de reclusión de los presos políticos cubanos, quienes con frecuencia enfrentan escasez de agua potable, alimentación insuficiente, deficiente atención médica y otros tratos que organizaciones de derechos humanos han calificado como inhumanos.
Nadir Martín Perdomo y su hermano Jorge Martín Perdomo fueron detenidos tras participar en las históricas protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en San José de las Lajas, Mayabeque, una de las más de 60 localidades del país donde miles de cubanos salieron a las calles para exigir libertad y cambios democráticos.
Posteriormente, ambos fueron condenados en un proceso ampliamente cuestionado. Jorge recibió una sentencia de ocho años de prisión, mientras que Nadir fue condenado a seis años de cárcel.
Los hermanos han permanecido separados durante gran parte de su encarcelamiento. Nadir cumple su condena en Aguacate, Quivicán, mientras Jorge permanece recluido en el campamento Ho Chi Minh, también en la provincia de Mayabeque.
En 2025, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó que la privación de libertad de Jorge Martín Perdomo y Nadir Martín Perdomo constituye una detención arbitraria.
La resolución señaló que, una vez presentada una denuncia prima facie de violaciones al derecho internacional de los derechos humanos, corresponde al Estado demostrar la legalidad de la detención, y precisó que "las meras afirmaciones de que se han seguido los procedimientos legales no son suficientes para refutar las alegaciones".
Asimismo, el organismo de Naciones Unidas instó al Gobierno cubano a "adoptar las medidas necesarias para remediar la situación de los Sres. Martín Perdomo sin dilación y ponerla en conformidad con las normas internacionales pertinentes, incluidas las dispuestas en la Declaración Universal de Derechos Humanos".
Pese a ese pronunciamiento internacional, ambos continúan encarcelados y sus familiares siguen denunciando las difíciles condiciones de reclusión, así como el deterioro de su salud y la vulneración de sus derechos fundamentales.