La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos cuestionó este miércoles la detención del deportista cubano Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como “Spiderman”, quien lleva casi cuatro meses encarcelado tras realizar varias protestas pacíficas desde el balcón de su vivienda en La Habana.

“En abril, Javier ‘Spiderman’ Martín Gutiérrez, campeón de artes marciales mixtas de la Liga Cubana de Artes Marciales Mixtas, fue detenido por expresarse pacíficamente desde el balcón de su domicilio sobre las condiciones injustas que sufre el pueblo cubano a manos del régimen comunista y corrupto de Cuba”, señaló la dependencia estadounidense en sus redes sociales.

“Meses después, el régimen aún no le ha formulado cargos, lo que demuestra que su detención carece por completo de fundamento”, agregó.

Martín Gutiérrez, de 34 años, fue detenido el 24 de abril de 2026, después de varios días de protestas desde su vivienda en el municipio Marianao. Durante esas manifestaciones había denunciado públicamente la crisis económica y social, los apagones, el hambre y la violencia en la isla.

Un grupo de aproximadamente diez agentes de la Seguridad del Estado, vestidos de civil, lo interceptó y lo redujo mediante el uso de violencia física. La organización denunció golpes en la cabeza y la nuca, además de agresiones durante su traslado en un vehículo del Ministerio del Interior.

Antes de que se confirmara oficialmente su paradero, sus familiares acudieron a una unidad policial para localizarlo y las autoridades negaron que se encontrara allí. Cubalex calificó esas horas de desconocimiento sobre su paradero como una desaparición forzada de corta duración.

Martín fue llevado inicialmente a Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado en La Habana, donde permaneció casi un mes.

En ese momento, las autoridades intentaron presentar sus protestas como consecuencia de supuestos “trastornos psiquiátricos no diagnosticados”.

Traslado al Combinado del Este

A finales de mayo, las autoridades trasladaron al deportista al Combinado del Este, una prisión de máxima seguridad de La Habana, después de casi un mes en Villa Marista. La familia denunció entonces que no había recibido información previa sobre el traslado ni una explicación clara sobre los cargos que enfrentaba.

La situación, no obstante, presenta una diferencia entre la declaración emitida este miércoles por Washington y reportes previos de organizaciones independientes.

El deportista enfrentaría acusaciones de “incitación a manifestaciones y desorden público”

A finales de julio, Martín advirtió desde el Combinado del Este que estaba dispuesto a iniciar una huelga de hambre si las autoridades no fijaban una fecha para su juicio.

“Me van a sacar de prisión con una pala o en una caja de muerto”, dijo entonces el deportista, según Martí Noticias, que informó que el preso había planteado iniciar la protesta si transcurrían seis meses sin que se estableciera una fecha para el proceso.

Un deportista convertido en preso político

Martín Gutiérrez es campeón cubano de artes marciales mixtas y era conocido en el ámbito deportivo como “Spiderman”. Antes de su arresto, protagonizó durante aproximadamente una semana protestas individuales desde el balcón de su vivienda, desde donde cuestionaba públicamente al Gobierno y la situación de la población.

Durante esas manifestaciones también denunció que la Seguridad del Estado vigilaba y acosaba a su madre.

Cubalex ha señalado que el caso reúne varios patrones represivos: detención arbitraria, desaparición de corta duración, violencia física, utilización de una supuesta evaluación psiquiátrica para desacreditar sus denuncias y posterior prisión preventiva.

La organización considera que la utilización de evaluaciones psicológicas para desacreditar a opositores forma parte de un patrón de patologización del disenso, mediante el cual las autoridades intentan presentar las expresiones críticas como problemas de salud mental en lugar de reconocerlas como ejercicio de la libertad de expresión.

El caso de Martín Gutiérrez se suma así a los de otros cubanos encarcelados durante 2026 por protestar o expresar públicamente su rechazo al régimen.

Casi cuatro meses después de su arresto, “Spiderman” continúa en prisión provisional, mientras su familia exige su libertad y Washington cuestiona que el régimen mantenga encarcelado a un ciudadano por manifestarse pacíficamente contra la situación del país.