El canciller del régimen cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, atacó verbalmente al Dr. Orlando Gutiérrez Boronat, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), y exigió su expulsión de la sala durante su intervención previa a la votación sobre el embargo estadounidense en la Asamblea General de Naciones Unidas, celebrada este miércoles en Nueva York.
Gutiérrez Boronat, quien se encontraba en la sede de la ONU junto al líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), José Daniel Ferrer, por invitación de la delegación estadounidense, confirmó a ADN Cuba que Rodríguez lo calificó de “terrorista” y pidió que fuera retirado inmediatamente de la sala.
El opositor respondió a través de sus redes sociales con un mensaje en el que reiteró su compromiso con la libertad de Cuba.
“El canciller de la dictadura pide que me expulsen de las Naciones Unidas, cuánto orgullo. Cuba será libre”, manifestó Gutiérrez Boronat en una publicación en Facebook.
La ARC responde a los ataques de Bruno Rodríguez
Tras el incidente, la Asamblea de la Resistencia Cubana difundió un comunicado en el que rechazó las declaraciones del canciller y lo responsabilizó políticamente por las acciones represivas del régimen cubano.
“El ministro de la dictadura castrista Bruno Rodríguez Parrilla, al ser su ministro de Relaciones Exteriores es cómplice de todos los asesinatos cometidos por ésta, cómplice de los miles de hombres, mujeres y hasta menores de edad que han cumplido y cumplen prisión política en la Isla”, señaló la organización.
La ARC también denunció la represión contra la población cubana y las condiciones de vida en la isla, y acusó a la cúpula gobernante de disfrutar de privilegios económicos mientras la ciudadanía enfrenta carencias.
La organización expresó su respaldo a Gutiérrez Boronat y agradeció al embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, por sus palabras de apoyo al opositor.
“La Asamblea de la Resistencia Cubana apoya a nuestro secretario General, el Dr. Orlando Gutiérrez Boronat en su historia de lucha por la libertad de Cuba”, indicó el comunicado.
La confrontación ocurrió en medio de las tensiones entre las delegaciones de Cuba y Estados Unidos durante la sesión de la Asamblea General, en la que Washington cuestionó al régimen cubano por la represión política, la corrupción y los privilegios de la élite gobernante.
Un revés diplomático para La Habana en la votación sobre el embargo
Poco después del enfrentamiento verbal, la Asamblea General de la ONU votó la resolución presentada por el régimen cubano para exigir el fin del embargo estadounidense.
Aunque el texto fue aprobado, el resultado supuso un revés diplomático para La Habana: la resolución obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, según las cifras facilitadas para esta votación.
El número de países que votaron en contra constituye un máximo histórico en las votaciones anuales sobre el embargo, mientras que las abstenciones también aumentaron respecto a años anteriores.
En 2025, la resolución había recibido 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones. La diferencia entre ambos resultados evidencia una disminución del respaldo internacional a la iniciativa cubana.
La votación se produjo en una jornada marcada por los enfrentamientos entre representantes del régimen cubano y funcionarios estadounidenses.
El incidente con Gutiérrez Boronat añadió otro episodio de confrontación política a una sesión en la que La Habana buscaba renovar el respaldo internacional a su demanda contra el embargo, pero terminó enfrentando una oposición mayor que en votaciones anteriores.