La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó este miércoles 28 de octubre la resolución presentada por el régimen cubano para exigir el fin del embargo estadounidense, pero el resultado representó un revés diplomático para La Habana: 17 países votaron en contra y otros 25 se abstuvieron, en una votación que redujo significativamente el respaldo internacional que la iniciativa había recibido durante décadas.

Según los resultados difundidos por Noticias ONU, la resolución obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Aunque el texto volvió a ser aprobado, el número de países que rechazaron la iniciativa constituye el mayor registrado hasta ahora en las votaciones anuales sobre el embargo.

Entre los países que votaron en contra este año figuran Costa Rica, Colombia, Argentina, Ecuador, Ucrania y Marruecos, entre otros. Por su parte, Corea del Sur, Qatar, Perú, Alemania, Haití y Honduras estuvieron entre los países que se abstuvieron, junto con Chile y otras naciones.

El resultado contrasta con el de octubre de 2025, cuando la resolución obtuvo 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones, de acuerdo con los registros oficiales de Naciones Unidas. 

En apenas un año, el respaldo a la iniciativa cubana disminuyó en 14 votos, mientras que la oposición aumentó en diez y las abstenciones se duplicaron.

Una votación marcada por las tensiones con Washington

La votación de este miércoles estuvo precedida por una jornada de fuertes tensiones entre las delegaciones de Cuba y Estados Unidos. El martes, durante el debate en la Asamblea General, representantes del régimen cubano golpearon la mesa e interrumpieron al embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, quien cuestionó la corrupción de la élite gobernante y los privilegios de la familia Castro.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también protagonizó un enfrentamiento verbal con Waltz durante la sesión, que llegó a ser suspendida brevemente. Además, un integrante de la delegación cubana, identificado como Richard Tur de la Concepción, intentó arrebatar el teléfono al portavoz del embajador estadounidense, J. P. Freire, mientras este grababa las interrupciones.

Tras el incidente, Waltz confirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, había firmado los documentos para expulsar al diplomático cubano de Estados Unidos. El embajador afirmó que el funcionario sería enviado de regreso a La Habana en las siguientes 24 horas.

La confrontación se produjo en medio de la campaña de la Administración de Donald Trump para conseguir que más países rechazaran la resolución cubana. Washington ha argumentado que el voto contra el embargo no debe interpretarse como un respaldo al gobierno de La Habana y ha cuestionado que el régimen utilice la votación para denunciar las sanciones estadounidenses sin rendir cuentas por sus propias políticas.

El respaldo internacional a Cuba pierde fuerza

Desde 1992, cuando la Asamblea General comenzó a votar sobre el embargo, la resolución cubana había obtenido mayorías amplias y sostenidas. Su apoyo alcanzó un máximo de 191 votos favorables en 2015, 2016 y 2017, durante el acercamiento diplomático entre Washington y La Habana.

La resolución aprobada por la Asamblea General no es jurídicamente vinculante y no puede levantar por sí misma las sanciones estadounidenses. 

Sin embargo, el resultado de este miércoles supone un cambio significativo en esa tendencia. El aumento de los votos en contra y de las abstenciones evidencia que más gobiernos se distanciaron de la posición defendida por La Habana, en un contexto de creciente presión de Washington sobre el régimen cubano.