Una de las madres que mantiene ocupada junto a decenas de niños la antigua academia de boxeo de Caracatey, en Santa Clara, provincia de Villa Clara, denunció nuevos intentos de desalojo esta semana y la presencia de personas vestidas de civil que realizaron preguntas y grabaron imágenes en el lugar.

La mujer, cuya identidad se mantiene anónima por temor a represalias, confirmó a ADN Cuba que permanecen en el inmueble 17 madres con un total de 73 niños, quienes reclaman una solución habitacional ante la falta de vivienda. Según explicó, algunas familias evitan aparecer en las imágenes por miedo a posibles represalias del régimen.

“Estamos desesperadas, ya que dicen que vienen a desalojar, pero no pasa nada. Hoy vinieron funcionarios del MININT vestidos de civil y nos dimos cuenta porque aquí nunca viene nadie y se portaron de forma extraña”, relató el miércoles.

La madre explicó que la situación es cada vez más difícil para las familias, que enfrentan escasez de alimentos y dificultades para salir del inmueble, donde llevan ya dos semanas.

“Ya estamos agotadas y los niños con hambre y desesperados, ya que no podemos salir de aquí. Los vecinos que apoyan nuestra causa nos han dado alimentos y agua, pero nos mantenemos firmes por nuestros hijos”, afirmó.

La mujer también describió la llegada de cuatro personas, dos de las cuales dijeron pertenecer a un proyecto de GeoCuba, mientras otra se presentó vendiendo productos. Según su testimonio, las dos primeras grabaron con cámaras profesionales, mientras que las otras tomaron fotografías y se marcharon.

“Uno dijo que eran de un proyecto de GeoCuba, otro vino vendiendo cosas y los otros dos no dijeron nada, tiraron fotos y se fueron, pero los otros hicieron muchas preguntas. Los dos que dijeron ser de un proyecto grabaron con cámaras profesionales”, contó.

La madre alertó además sobre la situación de salud de varios menores que permanecen en el inmueble, entre ellos bebés recién nacidos y niños con enfermedades.

“Yo tengo una niña de un año y es asmática, ya ha estado en terapia en dos ocasiones y está empezando a entrar en crisis. Y como mi niña hay otros con otras enfermedades. Hay niños recién nacidos. La gran mayoría somos asistenciadas con situaciones críticas”, señaló.

En sus declaraciones, también identificó a varias de las personas que, según dijo, han acudido al lugar: la directora del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), dos funcionarios de asistencia social y una mujer que llevaba un casco rojo, a quien identificó como funcionaria del Ministerio del Interior (MININT).

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Funcionarios del régimen que han llegado al local ocupado.

Esta última las amenazó con advertirles de una posible acusación por desobediencia. La madre denunció además que algunas funcionarias les hablaron en malos términos.

“Lo que más nos molesta y no entendemos es que supuestamente no hay vivienda para entregar y los espacios que se encuentran vacíos se los dan a las mipymes, que son los que tienen dinero. Es triste, pero es la verdad”, manifestó.

La ocupación del inmueble se produce en medio de denuncias de las madres sobre hambre, amenazas de encarcelamiento y la posibilidad de que las autoridades separen a sus hijos y los trasladen a una institución de amparo filial. Las mujeres temen que permanecer en el lugar termine provocando su encarcelamiento y la separación de sus familias.

El caso recibió el lunes la visita de Guillermo «Coco» Fariñas, líder del Frente Antitotalitario Unido (FANTU), quien acudió para respaldar a las madres y exigir a las autoridades una solución habitacional digna para las familias.

La situación vuelve a poner sobre la mesa la crisis de vivienda en Cuba y la desesperación de familias que recurren a ocupar instalaciones estatales ante la falta de un hogar.

En julio de 2025, el Ministerio de la Construcción informó ante la Asamblea Nacional que el país acumulaba un déficit de 805.583 viviendas. De ellas, 407.219 necesitaban construirse y otras 398.364 requerían rehabilitación. Según esas cifras oficiales, el 35 % del fondo habitacional cubano —alrededor de 1,4 millones de viviendas— se encontraba en estado regular o malo.

La escasa construcción de nuevas viviendas agrava el problema. De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) citados por IPS Cuba, durante 2024 se terminaron apenas 7.427 viviendas, un 55 % del plan previsto para ese año y menos de la mitad de las 16.065 construidas en 2023.