Un joven cubano de 19 años identificado como Raudel Alejandro Guerra murió el martes mientras cumplía el Servicio Militar Obligatorio (SMO) en Cuba, en un nuevo caso que vuelve a poner bajo escrutinio las condiciones en las que los reclutas permanecen en las unidades militares del país.
Guerra, natural del poblado de Navajas, en la provincia de Matanzas, falleció el martes 13 de octubre tras sufrir un accidente eléctrico en una unidad militar de la zona de Cidra, según informó este miércoles el comunicador Christian Arboález en redes sociales.
De acuerdo con la denuncia, en el mismo incidente resultó afectado otro joven soldado, quien se encuentra en estado grave.
“Hasta el momento no se conocen con exactitud las circunstancias en las que ocurrió esta tragedia”, señaló Arboález, que lamentó la muerte del joven y las consecuencias para su familia.
“Raudel tenía apenas 19 años. Una edad en la que debería estar construyendo su futuro, disfrutando de su juventud y compartiendo momentos con las personas que quiere”, escribió el comunicador.
El caso se suma a otros dos fallecimientos de jóvenes durante el Servicio Militar reportados en septiembre, lo que eleva a tres las muertes conocidas entre ese mes y octubre, según las denuncias y reportes difundidos hasta el momento.
Tres jóvenes muertos en menos de un mes
El pasado 20 de septiembre murió Yandiel Jurado Lastre, un joven que cumplía el Servicio Militar en una unidad militar de Manzanillo, en la provincia de Granma. Según las denuncias difundidas por familiares y recogidas por medios independientes, recibió un disparo accidental en la cabeza mientras hablaba por teléfono con su novia.
El disparo habría sido realizado por otro recluta que manipulaba un fusil. La madre del joven, Mariela Lastre Berto, responsabilizó a los mandos militares por la falta de supervisión y las condiciones en las que permanecen los reclutas. Las circunstancias fueron denunciadas públicamente por la familia, sin que trascendiera entonces una explicación oficial detallada.
Dos días después, el 22 de septiembre, falleció Leordanis Ramón Ricardo Batista, de 18 años, conocido por sus familiares y amigos como Leo, mientras se encontraba en una unidad del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT) en la zona de Nipe, en Holguín. Su muerte fue reportada por la plataforma independiente NiO Reportando un Crimen.
Los tres casos, ocurridos en distintas unidades militares, tienen circunstancias diferentes. En el de Raudel Alejandro Guerra, la información disponible apunta a un accidente eléctrico, aunque todavía no se conocen con precisión las condiciones en que ocurrió ni las posibles responsabilidades.
Las muertes de jóvenes durante el Servicio Militar no son un fenómeno nuevo en Cuba. Una investigación publicada por el medio independiente elTOQUE el 28 de septiembre documentó al menos 89 fallecimientos de reclutas entre 2016 y 2026. El registro no pudo verificar casos correspondientes a 2016, por lo que la serie documentada incluye fallecimientos desde 2017.
De acuerdo con ese trabajo, 33 de las muertes fueron clasificadas como accidentes y otras 31 como suicidios. Ambas categorías representan aproximadamente el 72 % de los casos registrados.
La investigación también encontró un aumento de los fallecimientos en los últimos años: mientras entre 2017 y 2021 se documentaron 15 casos, entre 2022 y 2025 la cifra ascendió a 70.
El Servicio Militar sigue siendo obligatorio en Cuba
El debate sobre las muertes de reclutas también vuelve a poner en cuestión el carácter obligatorio del Servicio Militar en la isla y las demandas de quienes defienden su abolición o reclaman que deje de ser una imposición estatal.
El Decreto-Ley 224 de 2001, que regula el Servicio Militar, establece en su artículo 2 que “todos los ciudadanos cubanos del sexo masculino están obligados a cumplir el Servicio Militar”. El artículo 3 dispone que la incorporación al Servicio Militar Activo debe realizarse a partir de los 18 años, aunque permite el ingreso voluntario de menores que se encuentren en el año en que cumplen 17.
La normativa también establece la inscripción en el registro militar y otras obligaciones vinculadas al reclutamiento.
Durante años, familiares de jóvenes fallecidos, activistas y organizaciones independientes han denunciado las consecuencias de este sistema y reclamado transparencia sobre las muertes ocurridas bajo responsabilidad de las instituciones militares.
La muerte de Raudel Alejandro Guerra, con apenas 19 años, y el estado crítico del otro soldado afectado por el accidente eléctrico reavivan esas preocupaciones. Mientras no se esclarezcan las circunstancias del incidente, persisten las preguntas sobre las condiciones de seguridad en la unidad militar de Cidra y las posibles responsabilidades por lo ocurrido.