Una madre cubana, Brenda Batista Morales, denunció la atención recibida por su hijo de apenas siete meses en el Hospital Pediátrico La Balear, ubicado en la zona de La Virgen del Camino, en La Habana, luego de acudir al centro con el bebé aquejado de una fiebre de entre 39.5 y 40 grados Celsius.
Batista Morales hizo pública la denuncia sobre lo ocurrido el martes, cuando llevó a su hijo, Tiago Alejandro Batista Morales, al hospital debido a la elevada temperatura.
Según su testimonio, una vez en el centro médico un doctor le informó que el bebé debía ser remitido a otro hospital porque La Balear no contaba con las condiciones para realizar las pruebas que necesitaba.
Sin embargo, la madre asegura que se le explicó que el niño debía permanecer hasta 24 horas en observación antes de que pudiera solicitarse el traslado mediante el Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM) para realizar los estudios correspondientes.
“¿Cómo se puede pedir a una madre que espere horas con un bebé de apenas 7 meses y con una fiebre cercana a los 40 grados sin realizarle los estudios necesarios?”, cuestionó Batista Morales.
La madre también denunció las condiciones en las que se estaría realizando la atención a los menores en el centro. Había alrededor de 15 niños con fiebre y se utilizaba un único termómetro para tomarles la temperatura.
“Esto no puede ser considerado una atención médica digna para nuestros niños”, sostuvo.
Batista Morales expresó especial preocupación por tratarse de un bebé de siete meses, quien depende completamente de sus cuidadores y del personal sanitario para recibir atención y comunicar cualquier cambio en su estado.
“No estamos hablando de un adulto que puede explicar lo que siente. Estamos hablando de un bebé de 7 meses, completamente dependiente de la atención de los médicos y de las instituciones de salud”, señaló.
La madre aprovechó la denuncia para cuestionar el deterioro de los servicios de salud en Cuba y afirmó que las familias enfrentan diariamente problemas relacionados con hospitales en malas condiciones, falta de recursos y medicamentos y dificultades para acceder a una atención adecuada.
“Los niños cubanos no tienen la culpa de la crisis”, afirmó.
Reclaman investigación del caso
“Un bebé con 40 °C de fiebre necesita que se valore su estado de salud con responsabilidad y rapidez. Las madres cubanas no deberían tener que suplicar para que atiendan a sus hijos”, señaló la denuncia.
Hasta el momento, no se conoce una explicación pública de las autoridades sanitarias cubanas sobre la atención recibida por Tiago Alejandro Batista Morales ni sobre las condiciones denunciadas por su madre en el Hospital Pediátrico La Balear.
El testimonio se suma a las numerosas quejas de pacientes y familiares sobre las dificultades que enfrentan para recibir atención médica en Cuba, en medio de una crisis caracterizada por la escasez de medicamentos, insumos y otros recursos hospitalarios.
La madre concluyó su denuncia con un reclamo dirigido a las autoridades: “La vida y la salud de nuestros niños no pueden esperar”.
Durante décadas, el régimen cubano ha presentado internacionalmente su sistema de salud como una de las principales conquistas de la Revolución y como un modelo de cobertura universal. Sin embargo, la realidad que describen pacientes, familiares y organismos internacionales está marcada cada vez más por la escasez de recursos y el deterioro de los servicios.
En ese contexto, las quejas por hospitales deteriorados, falta de medicamentos, interrupciones de servicios y dificultades para acceder a atención médica se han multiplicado en la isla.