Gobierno cubano autoriza redes inalámbricas privadas

El gobierno cubano autorizó el uso de dispositivos inalámbricos para crear redes privadas de conexión, de acuerdo con dos resoluciones del Ministerio de las Comunicaciones (Mincom), publicadas hoy en la Gaceta Oficial.

Las regulaciones, que entrarán en vigor este 29 de julio, permiten a las personas naturales conectarse a la infraestructura de ETECSA utilizando tecnología wifi, a través de dispositivos inalámbricos como los populares NanoStation, siempre que no sea con fines comerciales.

Las redes de uso doméstico dentro de un domicilio no requerirán de una licencia previa, pero si enlazan varios puntos fuera de ellas, el dueño de la infraestructura tendrá que solicitar un permiso.

El precio de esta licencia es de 10 CUP y solo puede ser entregada al propietario del inmueble, o local arrendado, en el caso de los trabajadores por cuenta propia.



Con las nuevas normativas se habilita además a la red minorista del país para que comercialice los equipos homologados, opción que permitiría a la población adquirirlos de forma directa y segura”- de acuerdo con una nota de Juventud Rebelde.

También se autoriza la importación de equipos para redes inalámbricas— siempre que sea sin carácter comercial—, pero antes es preciso solicitar una autorización del Ministerio de Comunicaciones, a través del correo electrónico, o de forma presencial en las “Direcciones Territoriales de la Unidad Presupuestada Técnica de Control del Espectro Radioeléctrico”.

El equipo debe cumplir las regulaciones establecidas por el Ministerio, y tras su llegada a la isla será retenido por la Aduana para su chequeo. Si cumple con lo establecido no tendrá problemas y se entregará en un plazo de 30 días” — explica el sitio Cubadebate.

Las redes inalámbricas privadas funcionaban en Cuba al margen de la ley, que hasta ahora vetaba el espacio radioelectrónico a las personas naturales y prohibía la importación de equipos destinados a estos fines.

Una de las más populares es SNet, una red muy popular en la capital cubana para intercambiar archivos, chats y juegos, con miles de usuarios y reglas propias de participación.