El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes anterior que su Gobierno se ocupará de Cuba una vez concluya la guerra contra Irán y aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, será el encargado de resolver la situación de la isla.

Durante un mitin electoral en Fort Myers, en la costa oeste de Florida, Trump planteó que buques estadounidenses navegarán cerca de Cuba a su regreso de Oriente Medio e hizo referencia a una posible escala frente a las costas cubanas.

“Lo que vamos a hacer con Cuba es que vamos a regresar de Irán, esos hermosos barcos, pasaremos por Cuba, haremos que uno de ellos se detenga a unas 50 yardas (45 metros) de la costa. Levantarán las manos y luego vamos a enviar a Marco Rubio a cerrar el acuerdo”, declaró el mandatario, según un reporte de la agencia EFE.

Trump pidió paciencia a quienes esperan acciones de su Administración contra La Habana. “No se preocupen. Nos ocuparemos de Cuba a nuestro regreso de Irán. Haremos una pequeña escala”, manifestó durante el acto político.

El presidente estadounidense añadió que bastaría con enviar a Rubio a la isla para resolver la situación y lo describió como “un gran sujeto”, en referencia al papel que espera que desempeñe su secretario de Estado en la política hacia Cuba.

Las declaraciones no estuvieron acompañadas de un anuncio formal sobre una operación militar contra la isla ni de detalles sobre posibles medidas concretas. Trump presentó sus comentarios como una referencia a lo que su Gobierno pretende hacer una vez concluido el conflicto con Irán.

Poco después, Rubio publicó un mensaje en la red social X en el que instó a quienes desean promover un cambio político en Cuba a aprovechar el momento mediante una colaboración discreta con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

“Para quienes buscan generar un cambio positivo en Cuba, este es el momento. Ante la decepción de las promesas incumplidas, la corrupción y la vida privilegiada de unos pocos, aprovechen esta oportunidad para crear el cambio que desean mediante una colaboración discreta con la CIA”, escribió el jefe de la diplomacia estadounidense.

El mensaje de Rubio apareció poco después de las declaraciones de Trump y añadió un nuevo elemento a las señales de presión de Washington sobre el Gobierno cubano. Sin embargo, el secretario de Estado no detalló qué tipo de colaboración proponía ni a quiénes iba dirigido específicamente el llamado.

En lo que va de 2026, la Administración Trump ha intensificado las sanciones económicas contra el régimen cubano. El 29 de enero, el presidente firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional vinculada a lo que Washington considera amenazas procedentes del Gobierno de Cuba. 

Posteriormente, el 1 de mayo, promulgó la Orden Ejecutiva 14404, que amplió las facultades para sancionar a personas y entidades vinculadas con sectores estratégicos de la economía cubana, el aparato de seguridad, la corrupción y graves violaciones de derechos humanos. 

La presión se ha traducido, además, en nuevas designaciones contra empresas estatales y figuras vinculadas a las estructuras de poder en Cuba. En julio, el Departamento de Estado anunció sanciones contra diez entidades relacionadas con las fuentes de financiación del régimen y sus mecanismos de represión. En septiembre, el Departamento del Tesoro incluyó en su lista de sancionados a Fidel Ernesto Castro, nieto de Raúl Castro, y al Banco Exterior de Cuba, entre otras medidas dirigidas contra las élites y los canales financieros de la isla.