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De la Brigada Venceremos a “Sister Cities”: la campaña de influencia cubana dentro de EE.UU.

Una investigación de ADN arroja luz sobre cómo la mayoría de las ciudades que mantienen una asociación activa con el régimen cubano han aprobado con frecuencia resoluciones y declaraciones, a nivel de concejos municipales, que piden el fin del embargo estadounidense o la eliminación de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

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La inteligencia cubana ha desarrollado durante años una campaña para explotar los programas de Ciudades Hermanas entre Cuba y Estados Unidos con el fin de influir en la política y las decisiones en ese país.
Shutterstock | La inteligencia cubana ha desarrollado durante años una campaña para explotar los programas de Ciudades Hermanas entre Cuba y Estados Unidos con el fin de influir en la política y las decisiones en ese país.

Creado: May 26, 2026 11:17am

Actualizado: June 15, 2026 9:04pm

Un artículo publicado recientemente por Fox News reveló que agencias federales estadounidenses estarían ampliando el escrutinio sobre presuntas operaciones de influencia del régimen cubano en Estados Unidos, incluidas investigaciones relacionadas con activistas, organizaciones de solidaridad y diplomáticos cubanos.

Según el reporte, funcionarios de los departamentos de Justicia, Estado y Tesoro participan en una investigación sobre cómo La Habana habría construido durante décadas redes políticas y activistas capaces de influir en gobiernos locales, organizaciones sindicales y espacios políticos estadounidenses.

Uno de los funcionarios bajo escrutinio es David Ramírez Álvarez, segundo secretario de la Embajada de Cuba en Washington, quien fue grabado el pasado 9 de mayo durante una reunión en el Machinists Hall, en California, orientando a activistas y organizaciones estadounidenses sobre qué iniciativas legislativas debían respaldar en el Congreso.

De acuerdo con un video publicado por Fox News, durante el encuentro Ramírez Álvarez discutió estrategias de lobby, proyectos para eliminar las sanciones contra Cuba y campañas coordinadas para presionar a congresistas estadounidenses, al tiempo que alentaba a los participantes a promover resoluciones y acciones alineadas con las prioridades del régimen.

Pero ¿cómo funcionaría esa red de influencia?

La respuesta podría encontrarse en los propios documentos del régimen.

Lo que revela el balance del ICAP

El propio Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), organismo encargado de coordinar las relaciones de solidaridad internacional del régimen cubano, reconoció en su balance anual de 2023 la existencia de una estructura organizada de movilización política en el extranjero. El reporte reseñado en la página web del ICAP y archivado en línea, ofrece una radiografía detallada de la estrategia de La Habana para articular y movilizar redes de apoyo en el extranjero.

En el informe anual, el ICAP destacó la realización de una “Jornada de Solidaridad con Cuba” que culminó con una marcha de más de 500 activistas frente a la Casa Blanca, así como caravanas mensuales, caminatas y plantones dirigidos a presionar por el levantamiento de las sanciones estadounidenses.

El ICAP también presumió de la aprobación de 106 resoluciones en ciudades estadounidenses que, según la organización, representan a más de 55 millones de personas, todas orientadas a respaldar el fin de las sanciones contra el régimen cubano.

Oficiales del ICAP aseguraron que el instituto mantiene vínculos con 1.893 organizaciones en 153 países y coordinó más de 700 acciones de solidaridad durante ese año. También destaca la realización de campañas permanentes para promover resoluciones, movilizaciones y actividades políticas contra las sanciones estadounidenses.

Las revelaciones coinciden con investigaciones previas de ADN sobre el uso de asociaciones de “Ciudades Hermanas” (Sister Cities), comités de solidaridad y organizaciones vinculadas al ICAP para impulsar campañas políticas favorables al régimen cubano dentro de consejos municipales, legislaturas estatales y organizaciones civiles en Estados Unidos.

Documentos y registros públicos revisados por ADN Cuba muestran que muchas de estas estructuras han promovido resoluciones y peticiones para levantar las sanciones contra La Habana y retirar al régimen de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo.

De la Brigada Venceremos a las Ciudades Hermanas

Las redes de solidaridad con Cuba en Estados Unidos no son nuevas.

La Brigada Venceremos, fundada en 1969 para promover la solidaridad con la Revolución Cubana, ha sido objeto de escrutinio por parte de las autoridades estadounidenses desde la década de 1970.

Un informe del FBI de 1976 sostenía que la organización buscaba reclutar a personas políticamente activas que eventualmente pudieran acceder a cargos públicos o posiciones de influencia dentro del gobierno estadounidense.

Décadas después, en 1991, la National Network on Cuba (NNOC) se consolidó como una de las principales plataformas de coordinación de estas redes. Según la investigadora María Werlau, fundadora de Archivo Cuba, la NNOC ha actuado como organización paraguas de al menos 72 grupos en Estados Unidos.

Muchas de las resoluciones aprobadas en gobiernos locales y estatales, así como los grupos de Ciudades Hermanas que las impulsan, mantienen vínculos con la National Network on Cuba (NNOC), una organización con una larga trayectoria de apoyo a las posiciones del régimen cubano, incluyendo campañas para la liberación de los integrantes de la Red Avispa.

Según su sitio web, la Resolutions Task Force de la NNOC se encarga de elaborar borradores de resoluciones, cartas modelo y otros recursos destinados a promover el levantamiento de las sanciones contra Cuba. Su objetivo es lograr la aprobación de iniciativas en concejos municipales, legislaturas estatales, sindicatos y otras organizaciones civiles.

El exoficial de inteligencia estadounidense Chris Simmons sostiene que tanto la Brigada Venceremos como los programas de Ciudades Hermanas han sido considerados por la inteligencia cubana herramientas útiles para establecer relaciones con simpatizantes, difundir narrativas favorables al régimen e identificar contactos de interés a largo plazo.

Activista de Palestine Action U.S y David Ramirez, agregado cultural de la embajada de Cuba en Washington
Activista Calla Walsh, miembro de la NNOC junto a David Ramírez Álvarez, segundo secretario de la Embajada de Cuba en Washington y uno de los diplomáticos mencionados en recientes reportes sobre presuntas operaciones de influencia del régimen cubano en EE.UU. Walsh, vinculada a la Brigada Venceremos y a redes activistas pro-La Habana, ha participado durante años en campañas coordinadas de “solidaridad” con Cuba impulsadas por organizaciones cercanas al ICAP. 

La influencia de la NNOC no se limita a la asesoría informal. En algunos casos, las propias resoluciones en las ciudades citan directamente materiales elaborados por la NNOC como fundamento o evidencia del respaldo nacional a estas iniciativas, según materiales revisados por ADN Cuba en varias ciudades hermanas. 

Uno de los ejemplos más claros es la Resolución 15-23, aprobada por unanimidad por el Concejo Municipal de Richmond el 21 de febrero de 2023. La medida instó al entonces presidente Joe Biden a retirar a Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo y citó expresamente el portal de resoluciones de la NNOC —nnoc.org/resolutions— como evidencia del respaldo nacional a esta iniciativa.

La inclusión de una organización alineada con las campañas del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) como fuente en un documento oficial ilustra cómo estas redes de solidaridad convierten el activismo en resultados políticos concretos.

El modelo es acumulativo: las resoluciones aprobadas en una ciudad se utilizan como precedente para impulsar iniciativas similares en otras jurisdicciones, creando la percepción de un amplio consenso nacional. El propio ICAP reconoció en su balance de 2023 la aprobación de 106 resoluciones favorables a sus objetivos en ciudades estadounidenses.

Ciudades Hermanas: un vínculo recurrente con resoluciones favorables al régimen cubano

Una investigación del equipo de ADN América publicada en 2024, basada en documentos públicos y registros cruzados, identificó las asociaciones de “Ciudades Hermanas” (Sister Cities) con Cuba como uno de los principales vehículos que el régimen cubano habría utilizado para impulsar iniciativas favorables a La Habana en gobiernos locales de Estados Unidos.

Fundada en 1956 por el presidente Dwight D. Eisenhower, Sister Cities International es una organización sin fines de lucro que facilita intercambios culturales, educativos, informativos y comerciales entre comunidades de distintos países. Sin embargo, expertos en inteligencia han advertido que este tipo de programas pueden ser utilizados por gobiernos autoritarios para desarrollar redes de influencia política.

Chris Simmons, exoficial de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) que participó en la investigación de la espía cubana Ana Belén Montes, advirtió por primera vez en 2009 sobre la posible explotación de estas asociaciones por parte de la inteligencia cubana. Según Simmons, oficiales de inteligencia habrían participado en la creación o sostenimiento de programas de ciudades hermanas en seis de las ocho primeras localidades estadounidenses que establecieron vínculos con Cuba.

La primera asociación de este tipo se formalizó en 1993 entre Mobile, Alabama, y La Habana. Desde entonces, la red ha crecido de forma sostenida. De las nueve ciudades hermanas documentadas por Simmons en 2009, el número habría aumentado a al menos 17 ciudades estadounidenses, con otras 30 asociaciones en proceso, según documentos de la Asociación de Ciudades Hermanas Estados Unidos-Cuba revisados por ADN Cuba.

Estas iniciativas suelen desarrollarse en ciudades con una presencia limitada de exiliados cubanos, lo que reduce el escrutinio público sobre sus actividades.

Una revisión de resoluciones municipales y registros públicos realizada por ADN Cuba encontró que varias de las ciudades hermanadas con Cuba han aprobado declaraciones o resoluciones instando al gobierno federal a levantar el embargo estadounidense o retirar a Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo.

En algunos casos, las iniciativas impulsadas a nivel municipal también han llegado a legislaturas estatales. Entre las ciudades hermanadas con Cuba que han promovido resoluciones o declaraciones a favor del levantamiento de las sanciones estadounidenses se encuentran Mobile, Oakland, Philadelphia, Pittsburgh, Richmond y Tacoma, todas identificadas por el exoficial de inteligencia estadounidense Chris Simmons como localidades de interés para las operaciones de influencia cubanas.

Los registros revisados por ADN América muestran además que, antes de la presentación o aprobación de algunas de estas iniciativas, funcionarios electos estadounidenses participaron en viajes organizados a Cuba.

Uno de esos casos es el del exalcalde de Pittsburgh, William Peduto, quien visitó la isla años antes de que el Concejo Municipal aprobara, en 2018, una resolución instando al gobierno federal a levantar las sanciones contra el régimen cubano.

Richmond: el caso que conecta todas las piezas

Richmond, California, ofrece uno de los ejemplos más ilustrativos de cómo estas redes operan a nivel local. La relación de ciudad hermana entre Richmond y Regla, Cuba, fue formalizada mediante la Resolución 147-99, aprobada en septiembre de 1999.

Desde entonces, funcionarios y delegaciones de Richmond han realizado múltiples viajes a la isla, mientras que el gobierno local ha respaldado diversas iniciativas favorables al acercamiento con La Habana. La relación también involucra a activistas y organizaciones locales vinculadas a redes históricas de solidaridad con Cuba, incluida la Brigada Venceremos.

En 2016, una delegación oficial de Richmond viajó a Cuba para fortalecer los lazos con la ciudad hermana de Regla. La comitiva estuvo encabezada por la entonces alcaldesa Gayle McLaughlin e incluyó a funcionarios municipales, asesores del Concejo y miembros del Richmond-Regla Friendship Committee.

Según un reporte publicado por Transcend Media Service, McLaughlin participó en la Brigada Venceremos en 1986, mientras que otra integrante de la delegación, Tarnel Abbott, formó parte de la brigada original de 1969.

Richmond figura entre las ciudades estadounidenses que más activamente han promovido resoluciones favorables al régimen cubano. La relación también involucra a activistas, políticos y organizaciones locales vinculados a redes históricas de solidaridad con Cuba, incluida la Brigada Venceremos.

En 2024, una delegación del Concejo Municipal viajó a la isla y se reunió con representantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

Meses después, en junio de 2025, el Concejo Municipal aprobó una resolución instando al gobierno federal a poner fin al embargo contra Cuba. Durante la sesión estuvieron presentes Yasser Ibarra y David Ramírez Álvarez, funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington. Ramírez Álvarez figura entre los diplomáticos que, según reportes recientes, están bajo escrutinio del Departamento de Justicia en el marco de una investigación sobre presuntas operaciones de influencia vinculadas al régimen cubano en Estados Unidos.

El alcalde de Richmond, Eduardo Martínez, miembro de la Richmond Progressive Alliance (RPA), presentó la resolución. A su derecha se encuentra la concejal Claudia Jiménez, quien también viajó a Cuba en 2024. En el extremo derecho de la imagen aparece David Ramírez Álvarez y, a la izquierda, Yasser Ibarra, ambos funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington. Ramírez Álvarez figura entre los diplomáticos que, según reportes recientes, están bajo escrutinio de autoridades federales estadounidenses por presuntas operaciones de influencia vinculadas al régimen cubano. Foto: Richmond Standard.
El alcalde de Richmond, Eduardo Martínez, miembro de la Richmond Progressive Alliance (RPA), presentó la resolución. A su derecha se encuentra la concejal Claudia Jiménez, quien también viajó a Cuba en 2024. En el extremo derecho de la imagen aparece David Ramírez Álvarez y, a la izquierda, Yasser Ibarra, ambos funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington. Ramírez Álvarez figura entre los diplomáticos que, según reportes recientes, están bajo escrutinio de autoridades federales estadounidenses por presuntas operaciones de influencia vinculadas al régimen cubano. Foto: Richmond Standard.

El caso de Richmond ilustra un patrón más amplio identificado por ADN América: la convergencia entre programas de ciudades hermanas, intercambios oficiales y campañas políticas locales orientadas a modificar la política estadounidense hacia Cuba.

Mobile, Alabama, ofrece otro ejemplo de cómo estos vínculos institucionales pueden complementarse con intereses económicos y comerciales para impulsar iniciativas favorables al régimen cubano.

William Sandy Stimpson, alcalde de Mobile desde 2013, ha viajado a Cuba para promover vínculos comerciales con la isla y ha abogado públicamente por el levantamiento de las sanciones estadounidenses.

Mobile, uno de los principales puertos exportadores de pollo congelado hacia Cuba, forma parte de una región donde varios legisladores republicanos han respaldado históricamente la flexibilización del embargo debido a los intereses agrícolas y comerciales locales.

En febrero de 2024, Stimpson concedió una entrevista a la agencia estatal cubana Prensa Latina en la que afirmó que, tras sus visitas a la isla, se dio cuenta de que “existen enormes oportunidades económicas que probablemente se nos están escapando de las manos”.

Según Prensa Latina, el régimen cubano busca ampliar la cooperación con Alabama en áreas como la minería y la investigación científica.

Ese mismo año, Michael C. Casey, director del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad (NCSC), advirtió ante la Asociación de Desarrollo Económico de Alabama (EDAA) sobre los riesgos que pueden representar los proyectos de desarrollo económico con adversarios extranjeros de Estados Unidos.

Durante su intervención, Casey mencionó específicamente las “operaciones de influencia en Estados Unidos” realizadas por “Rusia, China, Cuba, Irán y otras naciones”.

“Muchos pensamos en la influencia extranjera en el contexto de compras de tierras, elecciones o temas divisivos, pero va más allá de eso”, explicó. “Parte de la influencia extranjera que vemos a nivel estatal y local en Estados Unidos puede ser mucho más sutil y difícil de detectar, pero igual de problemática”.

Casey también expresó preocupación por la posibilidad de que estas operaciones busquen recopilar información personal sobre líderes estatales y locales para identificar objetivos potenciales de influencia.

Entre las tácticas señaladas por el director del NCSC figuran:

  • Reclutar a funcionarios al inicio de sus carreras para explotarlos cuando alcancen cargos de mayor relevancia.
  • Utilizar asociaciones de amistad, como los programas de ciudades hermanas, para desarrollar vínculos con comunidades estadounidenses.
  • Crear dependencias económicas que puedan ser utilizadas como mecanismos de presión.
  • Establecer relaciones con líderes empresariales locales para influir indirectamente en los responsables de formular políticas públicas.

Otro ejemplo es Illinois, donde la Asamblea General ha aprobado resoluciones instando al gobierno federal a poner fin al embargo desde 1998.

Una de esas iniciativas fue aprobada durante la sesión legislativa 2021-2022 de la Asamblea General de Illinois. La resolución afirmaba que “el Estado de Illinois se beneficiaría enormemente con la restauración del comercio con la República de Cuba”, al facilitar la exportación de productos industriales y agrícolas, así como la importación de productos biotecnológicos cubanos, incluidos los medicamentos Heberprot-P y CIMAvax.

El exoficial de contrainteligencia estadounidense Chris Simmons sostiene que los programas de Ciudades Hermanas han servido durante décadas como una herramienta útil para que funcionarios cubanos desarrollen relaciones con actores políticos, empresariales y comunitarios en Estados Unidos.

Según Simmons, varios oficiales de inteligencia cubanos participaron en la creación o el sostenimiento de programas de Ciudades Hermanas. Entre ellos menciona a Félix Wilson Hernández, quien asistió a reuniones nacionales de la Asociación de Ciudades Hermanas Estados Unidos-Cuba bajo cobertura diplomática; a Oscar Redondo Toledo, expulsado de Estados Unidos en relación con el caso de espionaje de Ana Belén Montes; y a Alejandro Pila Alonso, actual ministro consejero de la Embajada de Cuba en Washington.

Para Simmons, estos programas ofrecen a los diplomáticos cubanos una plataforma legítima para viajar por Estados Unidos, ampliar sus redes de contactos y promover objetivos políticos alineados con los intereses del régimen.

La Asociación de Ciudades Hermanas Pittsburgh-Matanzas ofrece un ejemplo de cómo estos programas pueden trascender el intercambio cultural y convertirse en plataformas de incidencia política.

En su sitio web, la organización reconoce que las cuotas de membresía ayudaron a “fortalecer [su] relación con el congresista Mike Doyle”, quien respaldó iniciativas legislativas para flexibilizar la política estadounidense hacia Cuba, se reunió con diplomáticos cubanos y promovió la reactivación del Caucus sobre Cuba en el Capitolio.

La asociación también señala que ha mantenido “comunicación en planificación conjunta y defensa” con la National Network on Cuba (NNOC), una organización que coordina campañas a favor del levantamiento de las sanciones estadounidenses y promueve resoluciones en gobiernos locales, sindicatos y otras organizaciones civiles.

Registros públicos muestran que la actual embajadora de Cuba en Estados Unidos, Lianys Torres Rivera, ha visitado desde 2024 varias localidades que mantienen asociaciones de Ciudades Hermanas con la isla.

En enero de 2024, Torres Rivera viajó a Mobile, Alabama, para participar en la inauguración de una exposición de arte, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX).

Un mes después, visitó Maine, donde se reunió con activistas de organizaciones como Democratic Socialists of America (DSA), Veterans for Peace y Let Cuba Live, de acuerdo con el sitio Pine and Roses, vinculado al DSA.

Según el reporte del DSA, la diplomática instó a los asistentes a promover resoluciones y acciones de apoyo en sus ciudades, sindicatos y estados para presionar a favor de la eliminación de Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo y el levantamiento de las sanciones estadounidenses.

La actividad diplomática también se ha extendido a otras ciudades con vínculos de Ciudades Hermanas. En marzo de 2024, Torres Rivera participó en un encuentro con artistas, periodistas y activistas del Área de la Bahía de San Francisco, entre ellos Rita Barouch, residente de Richmond y promotora de la relación entre esa ciudad californiana y Regla, Cuba.

Documentos públicos muestran además que grupos de amistad con Cuba en ciudades como Seattle organizan talleres para enseñar a activistas estrategias de cabildeo dirigidas a influir en miembros del Congreso y modificar la política estadounidense hacia la isla.

Por ejemplo, la Asociación de Ciudades Hermanas Pittsburgh-Matanzas no oculta sus esfuerzos de cabildeo para influir en la política estadounidense hacia Cuba. En su sitio web, la organización afirma que las cuotas de membresía “fortalecieron [su] relación con el congresista Mike Doyle, quien firmó todos los esfuerzos legislativos en oposición al bloqueo, se reunió con el embajador cubano y trabajó para reconstituir el Caucus Cuba en el Capitolio”.

El grupo también “mantuvo comunicación en planificación conjunta y defensa con la National Network on Cuba”, grupo creado por Fidel Castro como parte de sus esfuerzos para avanzar su agenda internacionalmente. Según Simmons, el esfuerzo de Ciudades Hermanas, orquestado desde la Sección de Intereses Cubanos en Washington, también proporciona a la Dirección de Inteligencia (DI) un pretexto creíble para viajar por todo Estados Unidos.

Registros públicos muestran que Lianys Torres Rivera, embajadora de Cuba en Estados Unidos, ha visitado varias áreas con asociaciones de Ciudades Hermanas desde enero de 2024. En enero de 2024, una de las ciudades que visitó fue Mobile, donde el régimen mantiene otra asociación para inaugurar una exposición de arte, según MINREX.

Un mes después, visitó Maine, donde se reunió con activistas de organizaciones como Democratic Socialists of America (DSA), Veterans for Peace y Let Cuba Live, de acuerdo con el sitio Pine and Roses, vinculado al DSA.

Según el reporte del DSA, la diplomática instó a los asistentes a promover resoluciones y acciones de apoyo en sus ciudades, sindicatos y estados para presionar a favor de la eliminación de Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo y el levantamiento de las sanciones estadounidenses.

“Torres Rivera imploró a los activistas que continúen este trabajo, para asegurarse de que su ciudad, su sindicato, su estado, sus representantes y sus senadores adopten o apoyen resoluciones similares”, según relatos del DSA que concluyeron su resumen señalando: “Debemos continuar nuestro trabajo de solidaridad internacional, incluidos nuestros esfuerzos para cambiar el rumbo del genocidio en Palestina y apoyar a nuestros camaradas en Cuba fomentando conexiones económicas, culturales y sociales”.

La actividad diplomática también se ha extendido a otras ciudades con vínculos de Ciudades Hermanas. En marzo de 2024, Torres Rivera participó en un encuentro con artistas, periodistas y activistas del Área de la Bahía de San Francisco, entre ellos Rita Barouch, residente de Richmond y promotora de la relación entre esa ciudad californiana y Regla, Cuba.

Documentos públicos muestran además que grupos de amistad con Cuba en ciudades como Seattle organizan talleres y campañas para enseñar a activistas estrategias de cabildeo dirigidas a influir en miembros del Congreso y modificar la política estadounidense hacia la isla. 

 117 Reunión con la representante Pramila Jayapal y el Comité de Amistad Seattle/Cuba | Comité de Amistad Seattle/Cuba
La congresista Pramila Jayapal se reunió con miembros del Comité de Amistad Seattle/Cuba semanas después de regresar de una delegación del Congreso a La Habana junto con la congresista Ilhan Omar. El viaje, realizado en febrero de 2024, incluyó a personal de la oficina de la entonces representante Barbara Lee y asesores de otras oficinas legislativas. Jayapal ha defendido públicamente el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Cuba y ha pedido retirar a la isla de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo. | Comité de Amistad Seattle/Cuba

El Comité de Amistad Seattle/Cuba también se reunió con la congresista Pramila Jayapal el 27 de febrero de 2024 en su oficina de Seattle. El encuentro se produjo días después de que Jayapal regresara de una delegación del Congreso a Cuba junto con la congresista Ilhan Omar, una visita en la que también participaron asesores legislativos y personal de otras oficinas del Congreso.

Jayapal ha abogado reiteradamente por el levantamiento de las sanciones estadounidenses y por retirar a Cuba de la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo.

¿Qué papel desempeña el ICAP en los programas de Ciudades Hermanas?

Aunque las relaciones de Ciudades Hermanas con Cuba son formalizadas oficialmente por las Asambleas Municipales del Poder Popular, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) desempeña un papel central en la gestión y coordinación de estos vínculos. 

Investigaciones de ADN Cuba basadas en itinerarios de viaje, documentos oficiales y registros públicos muestran que el ICAP aparece de forma recurrente como anfitrión, organizador o interlocutor principal de delegaciones estadounidenses que visitan la isla en el marco de programas de Ciudades Hermanas.

Los itinerarios revisados por ADN incluyen reuniones formales con funcionarios del ICAP como parte habitual de las visitas. En varios casos, estos encuentros son presentados como espacios para debatir el impacto de las sanciones estadounidenses, fortalecer la solidaridad internacional y promover iniciativas de incidencia política en Estados Unidos. 

El propio ICAP se define como la entidad responsable de coordinar las relaciones de solidaridad internacional del régimen cubano.

Además de su papel en las Ciudades Hermanas, el ICAP actúa como coordinador regional para las Américas y el Caribe del Consejo Mundial de la Paz (WPC, por sus siglas en inglés) y forma parte de su Comité Ejecutivo y Secretariado. El WPC fue uno de los organizadores del reciente Convoy Nuestra América. 

Diversos exfuncionarios de inteligencia y desertores cubanos han señalado la estrecha relación histórica entre el ICAP y los servicios de inteligencia de la isla. El exagente de la Dirección General de Inteligencia (DGI) Juan Reyes-Alonso dijo según el portal de Chris Simmons que aproximadamente el 90 % del personal del organismo estaría vinculado a actividades de inteligencia.