El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y relator para Cuba, Stuardo Ralón, pidió al régimen cubano que cese el hostigamiento contra líderes religiosos y comunidades de fe, y que libere a las personas encarceladas por ejercer pacíficamente sus derechos.

En un mensaje publicado el martes 27 de octubre, en el contexto del Día Internacional de la Libertad Religiosa, Ralón denunció las restricciones que enfrentan los creyentes en la isla y recordó que las autoridades no pueden controlar las convicciones personales de la población.

“Se puede vigilar una iglesia, pero no se puede vigilar una oración. Se puede citar a un pastor, pero no se puede citar a su conciencia. Se puede cerrar una puerta, pero no se puede apagar la fe de un pueblo”, expresó.

Ralón compartió estas reflexiones tras participar en un conversatorio del Observatorio de Libertad Religiosa de Defensa CD, en el que también se conectaron pastores, sacerdotes y creyentes desde Cuba, pese a los riesgos que implica para ellos participar en este tipo de espacios.

“Al Estado cubano le pido, con respeto y firmeza, que deje de hostigar a los líderes y a las comunidades de fe y que libere a quienes están presos de conciencia, por ejercer sus derechos en paz”, manifestó.

El presidente de la CIDH también envió un mensaje de respaldo a los religiosos cubanos que participaron en el encuentro. “Sus voces importan. No están solos”, afirmó.

“Cuando un Estado le teme a quien reparte pan y reza por su pueblo, el problema no está en la fe. Está en el poder. Ningún poder es dueño del alma de un pueblo”, agregó.

Pastores cubanos bajo presión de las autoridades

Las declaraciones de Ralón se producen en un contexto de denuncias de hostigamiento contra líderes religiosos en Cuba. Entre los casos señalados está el del pastor Alián López Rodríguez, líder de la congregación Tabernáculo de la Promesa, en Cabaiguán, provincia de Sancti Spíritus, quien ha sido detenido y citado por las autoridades en varias ocasiones durante este año.

Otro caso es el del pastor Maikel Pupo Velázquez, de la Iglesia Palabra de Fuego Bendición Sagrada, quien cumplió un mes detenido en Camagüey tras convocar a varias iglesias a participar en una oración pública por Cuba.

Pupo Velázquez fue arrestado el 26 de septiembre y permanece recluido en la prisión conocida como Cerámica Roja. 

El pastor pidió a las demás personas convocadas que no asistieran y decidió presentarse solo, con el propósito de evitar posibles incidentes. Sin embargo, fue detenido igualmente.

Informes de Estados Unidos denuncian restricciones a la libertad religiosa

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha documentado en sus informes sobre libertad religiosa internacional las restricciones que enfrentan las comunidades religiosas en Cuba. Sus evaluaciones han señalado problemas relacionados con la vigilancia estatal, las presiones sobre líderes religiosos independientes y los obstáculos que afrontan grupos que no se ajustan a las estructuras reconocidas por las autoridades.

Los informes estadounidenses también han recogido denuncias de detenciones, amenazas, interrogatorios y represalias contra religiosos que expresan opiniones críticas o desarrollan actividades consideradas contrarias a los intereses del gobierno. Estas evaluaciones se basan, entre otras fuentes, en testimonios de organizaciones religiosas y de derechos humanos, y advierten sobre las limitaciones para ejercer la libertad de religión o de creencias en la isla.

La libertad religiosa está protegida por el artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que reconoce el derecho de toda persona a tener o adoptar una religión o creencia de su elección y a manifestarla individual o colectivamente, tanto en público como en privado.

Las denuncias sobre los pastores cubanos y el llamado de Ralón vuelven a poner el foco sobre las garantías para el ejercicio independiente de la fe en Cuba y sobre la situación de quienes enfrentan medidas del régimen por sus actividades religiosas o por expresar pacíficamente sus convicciones.