El expreso político Fernando Michel Barzaga Mompié, liberado en agosto pasado tras cumplir cinco años de prisión por participar en las protestas del 11 de julio de 2021, denunció que continúa bajo hostigamiento de la Seguridad del Estado en Manzanillo, Granma, donde reside.

Según una denuncia publicada por la organización Defensa CD, el opositor recibe citaciones policiales, vigilancia y amenazas por sus vínculos con medios de prensa independientes y personas en el exilio, pese a haber cumplido íntegramente la condena que le impusieron las autoridades cubanas.

En un video enviado a esa organización, Barzaga Mompié mostró una citación firmada por el jefe de sector de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), en la que se le advierte que podría ser multado o acusado de desobediencia si no se presenta ante las autoridades.

El opositor relató que, al acudir a la unidad policial de Manzanillo, lo esperaban varios agentes represivos, quienes le levantaron un acta de advertencia por sus relaciones con personas exiliadas y medios de prensa independientes.

 

"Quiero denunciar esto porque ya es insoportable y no hay opciones en este país. Me están poniendo contra la pared solamente porque pienso distinto y nunca voy a dejar de pensar distinto", expresó Barzaga Mompié.

Defensa CD responsabilizó a la Seguridad del Estado de cualquier daño que puedan sufrir el expreso político o sus familiares y exigió el cese de las amenazas, las citaciones arbitrarias y la vigilancia contra el opositor.

Condenado por las protestas del 11J

Fernando Michel Barzaga Mompié es integrante del grupo opositor Cuba Independiente y Democrática (CID) y fue condenado a cinco años de prisión por los presuntos delitos de desórdenes públicos y atentado, tras participar en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en Manzanillo.

Durante su encarcelamiento también fue víctima de violencvia y malos tratos. En enero de 2023, familiares y activistas denunciaron que Barzaga Mompié y otros dos presos políticos del 11J habían sido golpeados por agentes de la policía política en la prisión El Típico, en Manzanillo, después de iniciar una huelga de hambre para protestar por los abusos y las condiciones de reclusión. 

Su liberación, después de cumplir la totalidad de la pena, no ha significado el fin de las presiones de las autoridades, según la denuncia difundida por Defensa CD.

Las citaciones policiales y las actas de advertencia contra antiguos presos políticos pueden convertirse en mecanismos de intimidación que dificultan el ejercicio de derechos como la libertad de expresión y la asociación.