Una madre cubana denunció la detención arbitraria y la golpiza propinada por agentes del régimen a su hijo de apenas 13 años, Alex Javier Hernández González, arrestado durante las protestas ocurridas el pasado 22 de julio en Santiago de las Vegas, La Habana.
En un video difundido en redes sociales, la mujer relató que el menor fue detenido con violencia y trasladado inicialmente a la estación policial de Calabazar, donde pudo verlo horas después del arresto.
"Tiene golpes en el cuello, la espalda llena de piñazos, de golpes", afirmó la madre, quien aseguró que los agentes intentaron justificar las lesiones alegando que habían sido ocasionadas por las personas que participaban en la protesta y no por la Policía.
Sin embargo, según el testimonio del propio adolescente, esa versión es falsa y los golpes fueron propinados por los agentes que lo arrestaron.
Posteriormente, Hernández González fue trasladado a la prisión para menores conocida como El Combinadito, donde permanece privado de libertad.
La organización independiente Cubalex condenó el caso y advirtió que la detención del adolescente refleja un patrón de represión que también alcanza a niños y adolescentes en Cuba.
"La detención arbitraria de un niño de 13 años, sumada al uso excesivo de la fuerza por parte de agentes policiales, evidencia que la represión en Cuba también alcanza a niños, niñas y adolescentes", señaló la organización en un comunicado.
Cubalex recordó que ha documentado múltiples casos de menores detenidos en el contexto de protestas, una práctica que considera incompatible con las obligaciones internacionales asumidas por el Estado cubano.
"La continuidad de estos casos refleja una política de criminalización de menores en el contexto de protestas y de vulneración de sus derechos, previamente advertida por el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas", añadió la organización.
Asimismo, exigió la liberación inmediata de Alex Javier Hernández González y el cese de toda forma de violencia contra niños, niñas y adolescentes en la isla.
El precedente de Jonathan Muir
El caso de Alex Javier Hernández González se produce apenas semanas después de la liberación del adolescente Jonathan David Muir Burgos, convertido en uno de los casos más emblemáticos de la represión contra menores en Cuba.
Jonathan, que tenía 16 años, fue arrestado el 16 de marzo tras las protestas ocurridas días antes en Morón, Ciego de Ávila. Inicialmente permaneció recluido en el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) de esa provincia y, a finales de abril, fue trasladado sin previo aviso a sus familiares ni notificación oficial a la prisión de Canaleta, donde permaneció durante más de tres meses.
En abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares al considerar que sus derechos a la vida, la integridad personal y la salud estaban en riesgo bajo custodia del Estado cubano. El organismo pidió a las autoridades adoptar medidas especiales acordes con su condición de menor de edad, garantizar atención médica adecuada y asegurar condiciones de detención compatibles con los estándares internacionales.
Jonathan recuperó la libertad a finales de junio, aunque organizaciones de derechos humanos advirtieron que su encarcelamiento evidenció la creciente utilización del sistema penal cubano contra adolescentes vinculados a manifestaciones sociales.
Las detenciones de Alex Javier Hernández González y Jonathan Muir Burgos refuerzan las denuncias de organizaciones independientes sobre el uso de la represión estatal contra menores de edad en Cuba.
Desde las protestas del 11 de julio de 2021 y las posteriores manifestaciones motivadas por los apagones, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida, diversos organismos de derechos humanos han documentado arrestos, procesos penales y encarcelamientos de adolescentes por su presunta participación en protestas.