Dos activistas del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), entre ellos su vicepresidente, Mario Alberto Hernández Leyva, fueron detenidos durante varias horas en La Habana y amenazados por la Seguridad del Estado debido a la organización de comidas para personas necesitadas, según declaró a ADN Cuba, José Díaz Silva, presidente de la organización.

Los detenidos fueron identificados como Lázaro Rolando Kessel Barrueto y Mario Alberto Hernández Leyva, ambos promotores de la iniciativa Cuba Decide. 

Los activistas se encontraban en la vivienda de Kessel Barrueto, en La Habana Vieja, cuando llegaron entre cuatro y cinco motorinas con agentes de la Seguridad del Estado, acompañados de patrullas policiales.

Los agentes los arrestaron y trasladaron a la estación policial de Dragones, donde comenzaron los interrogatorios y las amenazas. La detención ocurrió alrededor de las 2:00 p. m. y ambos fueron liberados cerca de las 6:00 p. m. del mismo día, según el testimonio del dirigente opositor.

Díaz Silva afirmó que durante los interrogatorios los agentes les advirtieron que no permitirían que continuaran organizando comidas para personas necesitadas en La Habana. También cuestionaron el dinero utilizado para financiar estas iniciativas y lo atribuyeron a supuestos fondos de la oposición cubana en Estados Unidos.

"Los amenazaron de que no le iban a permitir más hacer ninguna comida", relató el presidente del MONR, quien explicó que estas actividades buscan ayudar a personas afectadas por la escasez de alimentos en la isla.

Según Díaz Silva, en esas comidas participan tanto activistas de las organizaciones opositoras como otros ciudadanos que se han sumado a sus campañas, entre ellas la colocación de un pañuelo blanco en las puertas de las viviendas, el Paro Nacional, la iniciativa 3 por 3 y Salvar a Cuba.

El opositor denunció que el régimen intenta impedir estas acciones de asistencia y participación ciudadana mediante amenazas e intimidación.

Hostigamiento reiterado contra Mario Alberto Hernández

La detención se produce en un contexto de hostigamiento reiterado contra Mario Alberto Hernández Leyva, vicepresidente del MONR. En julio de 2026, el opositor denunció que agentes de la Seguridad del Estado lo detuvieron, golpearon y trasladaron a una zona apartada de La Habana, donde lo obligaron a quitarse los pantalones y le tomaron fotografías, según un reporte publicado entonces por ADN Cuba. 

En aquella ocasión, Hernández Leyva relató que fue llevado inicialmente a la estación policial de Marianao, donde recibió golpes, y posteriormente trasladado hacia las afueras de la capital. El activista también denunció amenazas y la desaparición de algunas de sus pertenencias.

El vicepresidente del MONR ha enfrentado anteriormente detenciones y procesos penales relacionados con su activismo. En julio de 2024 fue condenado a dos años de prisión por los supuestos delitos de resistencia y desacato, y en marzo de 2025 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares al considerar que se encontraba en una situación de gravedad y urgencia ante el riesgo de sufrir daños irreparables.

La nueva detención de Hernández Leyva y Kessel Barrueto, denunciada por el presidente del MONR, vuelve a poner el foco sobre las presiones contra activistas opositores en Cuba, incluso cuando sus iniciativas incluyen actividades de asistencia humanitaria a ciudadanos afectados por la crisis del país.