La pareja de opositores cubanos Mario Víctor Liquí Rodríguez y Margarita Barceló Prohías Casablanca continúa siendo víctima del acoso de la Seguridad del Estado, según denunció el presidente del Movimiento Nacional de Resistencia Cívica (MONR), José Díaz Silva.

En una publicación difundida este domingo 13 de septiembre en Facebook, Díaz Silva informó que agentes de la policía política dejaron con una tía de los activistas el teléfono celular que les habían ocupado durante un operativo ocurrido días atrás.

De acuerdo con la denuncia, el dispositivo fue entregado roto y sin la línea telefónica, que quedó en poder de las autoridades cubanas. La entrega se realizó mientras Mario y Margarita no se encontraban en la vivienda.

“Abusos cometidos por represores de la Seguridad del Estado cubana contra nuestros delegados”, escribió Díaz Silva al denunciar el caso.

Detenidos, desnudados y amenazados

El pasado martes 8 de septiembre, la pareja fue interceptada por varios individuos que viajaban en un automóvil negro y trasladada contra su voluntad hasta una zona apartada de Casablanca, en el municipio Habana del Este, según la denuncia difundida previamente.

En ese lugar, los agentes de la Seguridad del Estado obligaron a ambos activistas a desnudarse completamente y los fotografiaron y grabaron desnudos, en un acto que constituye una grave vulneración de su dignidad y privacidad.

Durante el operativo, los represores también amenazaron a Mario y Margarita para que abandonaran sus actividades opositoras.

Posteriormente, la pareja fue abandonada durante la noche en el lugar, mientras quienes los habían trasladado se marcharon llevándose el teléfono celular de Mario Víctor Liquí Rodríguez.

Antecedentes de represión contra miembros del MONR

El acoso contra los integrantes del MONR no se limita a este caso. En julio pasado, el vicepresidente de la organización, Mario Alberto Hernández, fue víctima de un operativo represivo en el que también fue trasladado hasta una zona apartada, desnudado y fotografiado.

Los hechos denunciados por Díaz Silva se producen en un contexto de persecución contra activistas y opositores cubanos, quienes enfrentan detenciones arbitrarias, amenazas y otras formas de intimidación por sus actividades políticas.

Hasta el momento, no se conoce una respuesta pública de las autoridades cubanas sobre las denuncias relacionadas con Mario Víctor Liquí Rodríguez y Margarita Barceló Prohías Casablanca.