Un campesino identificado como Eugenio Martínez, de 72 años, fue asesinado y desmembrado en una finca de la localidad de Cuatro Esquinas, en el municipio Los Arabos, Matanzas, en un crimen que ha conmocionado a los residentes de la zona.
El cuerpo de Martínez fue localizado el pasado 4 de septiembre, después de aproximadamente dos días de búsqueda, según información difundida inicialmente por la página Nío Reportando un Crimen y confirmada posteriormente por Martí Noticias.
De acuerdo con el reporte de Martí Noticias, Martínez salió hacia una finca cercana y no regresó. Vecinos iniciaron entonces una búsqueda que se prolongó durante dos días, hasta que encontraron parte de sus restos enterrados en el terreno. Posteriormente, las autoridades localizaron otras partes del cadáver, algunas de ellas en el fondo de un pozo, siguiendo declaraciones del principal sospechoso, identificado como un hombre conocido con el alias de “El Yanqui”.
Según la información difundida por Nío Reportando un Crimen, Eugenio vivía en condiciones económicas muy humildes y no era propietario de la finca donde ocurrieron los hechos, sino que trabajaba allí. “El Yanqui”, señalado como principal sospechoso, también habría trabajado en el lugar como custodio o guardia.
Una de las hipótesis que se investiga apunta a un posible móvil económico. Al parecer, en el pueblo existía la creencia de que Martínez guardaba una cantidad importante de dinero, aunque personas cercanas aseguraban que esa percepción no se correspondía con las condiciones económicas en las que realmente vivía.
Martí Noticias señaló que la vivienda del anciano había sido robada en dos ocasiones antes de su desaparición. Según un testimonio recogido por ese medio, los responsables aparentemente buscaban dinero de la víctima y los robos habrían ocurrido antes del asesinato.
El principal sospechoso, “El Yanqui”, ya fue detenido. De acuerdo con el citado medio, se trata de un exrecluso procedente de La Habana que había sido liberado hacía aproximadamente seis meses. Las autoridades también investigan a otras dos personas presuntamente vinculadas con el crimen.
La versión difundida sostiene que el cadáver fue desmembrado y que diferentes restos fueron recuperados en la finca. El sospechoso habría declarado a las autoridades qué había ocurrido con algunas partes del cuerpo, incluida la presunta entrega de vísceras a perros. Estos detalles forman parte de la investigación y deberán ser esclarecidos por las autoridades.
De acuerdo con la información disponible, todavía estaría pendiente la reconstrucción de los hechos, una diligencia que podría realizarse próximamente para determinar cómo ocurrió el asesinato y establecer la responsabilidad de cada uno de los implicados.
Los restos de Eugenio Martínez fueron sepultados por sus familiares el pasado domingo.
Violencia e inseguridad en aumento
El asesinato ocurre en un contexto de creciente preocupación por la violencia y la inseguridad ciudadana en Cuba, donde en los últimos meses se han multiplicado los reportes sobre robos, asaltos, agresiones y homicidios.
El monitoreo de Cubalex registró 52 homicidios durante agosto de 2026, la cifra mensual más alta documentada por esa organización desde que comenzó su seguimiento en 2023. En ese mismo mes contabilizó 314 hechos relacionados con violencia e inseguridad ciudadana.
En julio, Cubalex había documentado otros 37 homicidios, también un récord mensual para su monitoreo. La organización advierte que sus cifras constituyen un subregistro, debido a que dependen de casos que pueden ser documentados y verificados mediante fuentes abiertas.
La violencia asociada a robos también ha cobrado especial relevancia. Un recuento publicado recientemente por CubaNet sobre agosto señaló que casi la mitad de los hechos violentos documentados durante ese mes estuvieron relacionados con robos, en un escenario marcado por el uso de armas blancas, agresiones y homicidios.
El caso de Los Arabos se suma así a una serie de crímenes violentos que han generado alarma entre los cubanos, especialmente por la brutalidad de algunos de los hechos y por la percepción de desprotección existente tanto en zonas urbanas como rurales.