El régimen cubano abrió un expediente contra el pastor pentecostal Ariel Limias Leiva y lo acusan del supuesto delito de propaganda contra el orden constitucional, una figura penal utilizada por el régimen para procesar expresiones consideradas contrarias al sistema político de la isla.
La información fue confirmada por su esposa, Yulia Morales Zamora, quien acudió junto al hermano del religioso a Villa Marista para conocer su situación. Según declaró a Martí Noticias, los oficiales de Instrucción Penal les informaron que Limias Leiva permanece incomunicado y bajo investigación.
“Siempre nos dan la misma respuesta: que él está incomunicado, que no puede recibir llamadas telefónicas, que sigue bajo investigación”, declaró Morales Zamora.
La esposa confirmó además que ya conocen el delito que le atribuyen: “Lo acusan de propaganda contra el orden constitucional”, dijo.
Morales Zamora explicó que una doctora pudo informarles sobre el estado del pastor y les aseguró que se encuentra estable, con la presión arterial controlada y que está recibiendo sus medicamentos.
De acuerdo con la información publicada por Martí Noticias, Limias Leiva podría recibir una visita familiar el próximo 9 de octubre.
¿Qué implica el delito que le imputan?
El delito de propaganda contra el orden constitucional está contemplado en el Código Penal cubano de 2022 (Ley No. 151). La organización Cubalex ha cuestionado esta figura por la amplitud de sus términos y sus implicaciones para la libertad de expresión.
En un análisis publicado este año, Cubalex señaló que la implementación del nuevo Código Penal perfeccionó los mecanismos de control estatal sobre el pensamiento disidente, incluyendo esta figura penal.
Según Cubalex, el delito mantiene una “peligrosa ambigüedad legal”, debido a que la legislación no define con suficiente claridad qué actos específicos constituyen una incitación ni qué contenidos pueden ser considerados propaganda.
La organización advierte que esa falta de precisión puede permitir que la figura sea utilizada para criminalizar expresiones críticas contra el poder político.
En su análisis, sostienn que el delito puede convertirse en una herramienta para sancionar opiniones, críticas o cuestionamientos que resulten incómodos para las autoridades cubanas, bajo una formulación penal que, según la organización, conserva elementos de los mecanismos utilizados anteriormente para perseguir la disidencia.
Detenido por protestar con un cartel
Limias Leiva, de 53 años, fue detenido el 2 de octubre después de caminar desde la calle Monte hasta el Capitolio de La Habana portando una pancarta con los mensajes “Abajo la Dictadura” y “No más discriminación política absurda”.
Inicialmente fue trasladado a la estación policial de Dragones, en La Habana Vieja, donde permaneció bajo interrogatorio durante la noche. Al día siguiente, agentes de la Seguridad del Estado lo trasladaron a Villa Marista, donde continúa incomunicado.
No es la primera vez que el pastor enfrenta consecuencias por manifestarse públicamente contra el gobierno. Según recordó su esposa, en 2021, después de las protestas del 11 de julio, salió a las calles de La Habana con un cartel que decía “Libertad”. En aquella ocasión también fue detenido y posteriormente recibió una multa.
Limias Leiva y Morales Zamora son pastores cristianos vinculados a la Iglesia Pentecostal y a la Asamblea de Dios. Él trabaja además como pintor y comercializa sus obras en la Feria de San José.
Ahora, cinco días después de su detención, la familia ya conoce la figura penal bajo la cual las autoridades lo investigan: propaganda contra el orden constitucional, un delito cuya amplitud ha sido cuestionada por organizaciones defensoras de derechos humanos y libertad de expresión.