El régimen cubano reabrió esta semana el caso penal contra la influencer cubana Anna Sofía Benítez Silvente (Anna Bensi) y su madre Caridad Silvente, por supuestamente filmar a un policía que le entregó a esta última una citación en marzo pasado.
Autoridades del Tribunal de La Habana se presentaron el lunes en la vivienda de ambas para comunicarles que se reabría el proceso penal que se había archivado en abril, denunció Benítez Silvente en sus redes sociales.
"El policía “ofendido” supuestamente presentó la querella. Ahora mi mamá y yo, volvemos a estar bajo el mismo proceso", añadió la joven.
La escalada represiva contra ella no se detiene. Esto ocurre solo días después que Anna Sofía fuera sometida a un interrogatorio de 11 horas en la estación de la Policía de Habana del Este.
La joven permaneció retenida durante toda la jornada y no fue liberada hasta pasadas las 8:00 de la noche del jueves anterior. Imágenes difundidas en redes sociales muestran el momento en que salió de la unidad policial visiblemente afectada y llorando, mientras era recibida por un grupo de amigos que la esperaba en el exterior.
Luego trascendió que fue amenazada y agentes de la Seguridad del Estado le dijeron que no continuara publicando videos críticos con el régimen o iría a prisión.
Durante los últimos meses, Anna Sofía Benítez se ha convertido en una de las figuras públicas más incómodas para el régimen cubano debido a sus videos y publicaciones críticas sobre la realidad de la Isla, que le han valido un creciente respaldo dentro y fuera de Cuba.
Como consecuencia de esa exposición, tanto ella como su familia han sido objeto de una campaña de hostigamiento que incluye citaciones policiales, interrogatorios, amenazas de prisión, vigilancia y cortes del servicio de internet.
Precisamente en marzo, su madre fue interrogada en dicha estación y agentes de la Seguridad del Estado la amenazaron con hasta cinco años de cárcel.
El día anterior, un hombre vestido de civil, identificado como Yoel Leodan Rabaza Ramos, suboficial del Ministerio del Interior (MININT), le entregó una citación en su vivienda para presentarse a dicha unidad. Le dijeron que le abrían un proceso penal por filmar al policía que le entregó la citación y que estaba bajo reclusión domiciliaria.
Además, los agentes de la policía política le avisaron que citarían a su hija en cualquier momento y pocos días después, esta causa penal también se extendió a Anna Sofía.
Estaban acusadas del supuesto delito de “actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otra persona y sus datos”.
Un mes después, en abril, el caso fue archivado de forma definitiva, según les indicó la Fiscalía Provincial de La Habana.
La ofensiva contra la familia de la influencer también alcanzó este año a su hermana, Elmis Rivero Silvente, ciudadana estadounidense.
Rivero Silvente viajó recientemente a Cuba junto a sus dos hijos pequeños para visitar a Anna Sofía y a su madre, Caridad Silvente. Sin embargo, el mismo día en que debía regresar a Estados Unidos fue citada por la Seguridad del Estado bajo el pretexto de acudir a oficinas de Inmigración.
A su llegada a Miami, relató a Martí Noticias que durante el interrogatorio fue intimidada por los agentes.
"Me sentí amenazada. Me trataron super mal. Me amenazaron con Sofía. Me dijeron que si yo no tenía miedo de que a mi hermana le pasara algo".