El jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, visitó recientemente la vivienda de la influencer Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, en Alamar, La Habana, para expresarle su respaldo tras el juicio en el que fue condenada junto a su madre, Caridad Silvente.
La visita ocurrió apenas seis días después de que ambas fueran declaradas culpables y sancionadas a dos años de limitación de libertad por el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este. El caso se originó luego de que madre e hija grabaran y difundieran en redes sociales la visita a su vivienda de un agente del Ministerio del Interior (MININT) vestido de civil que acudió a entregar una citación.
La propia Embajada estadounidense difundió imágenes del encuentro y también una fotografía de un agente del régimen vestido de civil que se encontraba vigilando la vivienda de Benítez.
“El Jefe de Misión Mike Hammer fue a visitar a @_annabensi para expresarle nuestro apoyo frente al hostigamiento del régimen cubano”, señaló la Embajada en X.
En su mensaje, la representación diplomática defendió el derecho de la joven a expresar sus opiniones y profesar su fe. “Expresar su opinión y creencia en Dios y valores Cristianos no es delito”, afirmó.
El Jefe de Misión Mike Hammer fue a visitar a @_annabensi para expresarle nuestro apoyo frente al hostigamiento del régimen cubano. Expresar su opinion y creencia en Dios y valores Cristianos no es delito. ¿Porque los agentes del estado no van uniformados y temen tanto a ser identificados? A ellos y sus informantes si que les gusta grabar a todos los demás. Al igual que otras misiones diplomáticas estamos tomando nota. Un gobierno responsable pondría fin a estas prácticas. ¿Pero en Cuba? #ConCubanosDeAPie 🇺🇸🤝🇨🇺
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) October 7, 2026
La Embajada también cuestionó que los agentes de la Seguridad del Estado actúen vestidos de civil y planteó por qué “temen tanto a ser identificados”, en referencia al hombre fotografiado frente a la vivienda de la joven. La misión agregó que, al igual que otras representaciones diplomáticas, está “tomando nota” de estas prácticas.
La visita de Hammer se produce en un contexto de hostigamiento que Anna Bensi y su familia han denunciado durante meses.
Un juicio marcado por vigilancia y detenciones
El proceso contra Benítez y Silvente se celebró el pasado 1 de octubre en el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este, en medio de un amplio despliegue policial y de la Seguridad del Estado.
Personas que intentaron acompañar a las acusadas denunciaron detenciones, vigilancia y restricciones de movilidad en los días previos y durante la audiencia. Cubalex reportó que al menos cuatro personas fueron detenidas mientras intentaban asistir al juicio, mientras otras permanecieron bajo vigilancia o fueron impedidas de salir de sus viviendas.
La defensa también denunció dificultades para presentar a sus testigos. Según reportes independientes, varios de los testigos previstos fueron detenidos antes de poder llegar al tribunal y finalmente solo uno pudo acceder a la vista.
El caso se remonta al 10 de marzo, cuando un agente del MININT acudió a la vivienda de la familia para entregar una citación. Benítez y su madre grabaron la visita y posteriormente difundieron las imágenes en redes sociales.
El tribunal consideró que ambas incurrieron en el delito de “actos contra la intimidad personal y familiar”, y les impuso dos años de limitación de libertad. La sentencia escrita todavía está pendiente después de la vista oral, según informó la propia Benítez.
Para la influencer el proceso constituye una injusticia. Tras conocer el fallo, publicó un mensaje en el que agradeció el respaldo recibido de iglesias y comunidades cristianas y afirmó que denunciar lo ocurrido también representa una forma de apoyar la libertad de Cuba.
La visita de Hammer supone un nuevo gesto público de respaldo de Washington a la creadora de contenido, cuya situación ya había sido objeto de pronunciamientos de funcionarios estadounidenses.
La Embajada ha seguido de cerca el caso desde sus primeras etapas y el propio Hammer ya había visitado anteriormente a Benítez en su vivienda.
El episodio añade un nuevo capítulo al caso de Anna Bensi, quien tras ser condenada junto a su madre ha reiterado públicamente que continuará defendiendo sus posiciones y reclamando libertad para los cubanos.