La periodista cubana Yoani Sánchez, directora del diario digital 14ymedio, fue detenida violentamente este jueves 5 de noviembre en La Habana por agentes de la policía política, en un nuevo episodio de la escalada represiva contra el periodismo independiente en la isla.
Según informó el propio medio, Sánchez fue arrestada alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando salía de su vivienda, ubicada en Nuevo Vedado, municipio Plaza de la Revolución, para realizar compras en el mercado del barrio.
La periodista había avisado a sus colegas de que saldría por un breve tiempo y regresaría pronto. Sin embargo, apenas diez minutos después logró enviar un mensaje a la redacción para advertir que había sido detenida.
Desde entonces, el diario no ha recibido noticias sobre su paradero.
El periodista Mario J. Pentón también denunció que el arresto fue violento y ocurrió en la calle Estancia, junto al estacionamiento del Ministerio de la Agricultura. Una fuente que presenció los hechos relató que los agentes la introdujeron por la fuerza en una patrulla policial.
“La tiraron a la patrulla y gritaba a todo pulmón que la estaban secuestrando”, contó el testigo a Pentón.
La detención de Sánchez se produce en una semana marcada por otros episodios de hostigamiento contra periodistas independientes. Este mismo jueves, el periodista Boris González Arenas, residente en La Habana, denunció que permanecía sitiado en su vivienda, en otro operativo dirigido a impedir el ejercicio de la actividad periodística.
El pasado martes, agentes de la Seguridad del Estado detuvieron a la periodista Camila Acosta, colaboradora de CubaNet, y la mantuvieron durante más de ocho horas en desaparición forzada. La reportera fue esposada y trasladada a una unidad policial, donde, según denunció posteriormente, le inutilizaron el teléfono móvil y le entregaron un acta de advertencia por publicar imágenes de un funcionario público.
Un día antes, el lunes 2 de noviembre, agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) detuvieron violentamente a Adelth Bonne Gamboa, también colaborador de CubaNet, cuando salía de su vivienda en el reparto Santos Suárez. El periodista fue esposado y trasladado en una patrulla, y quedó en libertad horas después.
Bonne denunció que fue amenazado con prisión y recibió una multa de 3.000 pesos bajo el Decreto-Ley 370, una normativa utilizada por el régimen para sancionar publicaciones en redes sociales.
Además, los agentes le decomisaron varios equipos de trabajo.
Estos casos se suman al encarcelamiento de Henry Constantín Ferreiro, director de La Hora de Cuba, detenido desde el 16 de septiembre y recluido en la prisión Kilo 7, en Camagüey. El periodista también ha sido víctima de represalias dentro del penal, donde recientemente fue enviado a una celda de castigo.
La escalada represiva contra comunicadores independientes ocurre mientras el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE), del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP), contabiliza 1.158 violaciones a las libertades de expresión y de prensa en Cuba durante 2026. De ellas, 243 fueron contra la libertad de prensa, incluidas 45 que afectaron a periodistas y colaboradores de CubaNet, mientras que otras 915 estuvieron dirigidas contra ciudadanos que no ejercen el periodismo.
El ICLEP denunció recientemente la persecución sistemática contra periodistas y colaboradores de medios independientes y llamó a los gobiernos democráticos y organismos internacionales a acompañar a los comunicadores cubanos y condenar el hostigamiento de las autoridades.
La detención de Yoani Sánchez, junto con los arrestos de Camila Acosta y Adelth Bonne, el cerco denunciado por Boris González Arenas y el encarcelamiento de Henry Constantín, evidencia la presión que enfrentan quienes informan fuera del control de los medios oficiales en la isla.