Una anciana de 81 años sobrevivió al derrumbe de su vivienda este miércoles 14 de octubre en Manzanillo, Granma, después de que su familia llevara ocho años reclamando acciones a las autoridades por el deterioro del inmueble. 

La mujer se encontraba sola en la casa cuando el techo y varias columnas se desplomaron frente a ella, según contó a ADN Cuba su nieta, Lisa Marie Coello, quien responsabilizó al gobierno local por la falta de respuesta a las advertencias sobre el peligro de la estructura.

“Desde hace 8 años mi madre se presentó a instituciones porque hubo una tormenta tropical en 2018. Cuando en esa ocasión llegamos a la casa, una pared alta tenía un ladrillo caído”, relató la joven a ADN Cuba. 

Aunque la familia logró reparar inicialmente el daño con ayuda de los vecinos, su madre, profesora de preuniversitario, comenzó a acudir a distintas instituciones para solicitar una solución definitiva.

Según Lisa Marie, funcionarios locales visitaron la vivienda y uno de ellos tomó fotografías de las afectaciones. La familia llegó incluso a dormir en el suelo por temor al peligro que representaba la pared, pero, aseguró, desde entonces no se ejecutaron acciones para resolver la situación.

“Un día alguien le dijo a mi mamá que en Manzanillo había muchas casas con situaciones similares, que para que al caso se le prestara visibilidad tenía que caerse”, denunció la joven.

El derrumbe ocurrió este miércoles, cuando la anciana estaba tendiendo una cama. “Cuando sucedió mi abuela estaba sola en la casa, mi tío estaba trabajando cerca. Ella estaba tendiendo una cama y sintió un ruido y todo le cayó frente a ella: el techo, columnas, todo”, explicó Lisa Marie.

El hijo de la mujer, que trabajaba cerca, acudió a auxiliarla con la ayuda de vecinos y logró sacarla de la vivienda. La anciana sufrió algunos rasguños y, según su nieta, tenía la presión arterial muy elevada después del incidente. 

La familia agradeció que el desplome no tuviera consecuencias fatales.

Lisa Marie, estudiante de sexto año de Medicina, madre de un bebé de 14 meses y de 24 años, acudió posteriormente a la estación de Bomberos para reportar el siniestro. Los bomberos se presentaron en el lugar aproximadamente una hora y media después. 

La joven afirmó que, hasta el momento de sus declaraciones a ADN Cuba, ningún representante del gobierno local había acudido a interesarse por lo ocurrido.

La denuncia también refleja la incertidumbre habitacional que enfrenta el resto de la familia. Lisa Marie explicó que vive de alquiler junto a su hijo pequeño, su madre y su hermana adolescente, pero el contrato vence dentro de tres meses y no cuentan con otra vivienda a la que trasladarse. Mientras tanto, su abuela, de 81 años, ha quedado sin hogar tras el derrumbe.

En una publicación en redes sociales difundida este miércoles, la joven expresó su indignación por la falta de respuesta de las autoridades y cuestionó qué hará su familia cuando venza el alquiler. También relató la desesperación de su abuela, quien, según escribió, siente que el gobierno que promete no desamparar a los ciudadanos la dejó sin protección durante años.

“No quiero consejos burocráticos ni sarcásticos de ese que llaman su gobierno, quiero soluciones (si es que conocen esa palabra)”, escribió.

El caso se suma a las denuncias sobre el deterioro de viviendas y la falta de respuestas institucionales ante familias que viven en inmuebles con riesgo de derrumbe. En esta ocasión, el desplome ocurrió después de años de reclamos al régimen y dejó a una anciana sin hogar y a varias generaciones ante la incertidumbre sobre dónde vivirán en los próximos meses.

Hasta el momento, no se dispone de una respuesta de las autoridades de Manzanillo sobre las reclamaciones previas de la familia ni sobre las medidas que se adoptarán tras el derrumbe.