El Ejército sudafricano ordenó detener el Proyecto Kgala, un programa de cooperación militar con el régimen cubano en el que se han gastado unos 279 millones de rands (16,9 millones de dólares), tras cuestionamientos sobre la legalidad del contrato y el manejo de los fondos públicos.

Según informó el medio sudafricano News24 el 14 de octubre, el teniente de marina James Matshimane, un oficial de alto rango de la Fuerza Nacional de Defensa de Sudáfrica (SANDF, por sus siglas en inglés), comunicó al Parlamento que “ya se ha emitido una instrucción” para detener el proyecto, en el que participan 119 ciudadanos cubanos.

Matshimane precisó que los cursos que ya comenzaron podrán concluir, aunque no ofreció una fecha para el cese oficial del programa.

El Proyecto Kgala comenzó en enero de 2025 y sustituyó al Proyecto Thusano, otro programa de cooperación militar entre ambos países. La iniciativa permite que ingenieros y técnicos cubanos trabajen en el mantenimiento y la reparación de vehículos militares, así como de equipos de transporte aéreo y naval de las fuerzas armadas sudafricanas.

La decisión de detenerlo se produce después de que una auditoría realizada en mayo cuestionara la validez del contrato. Según el portal especializado DefenceWeb, una opinión legal de la Oficina del Asesor Jurídico Estatal Principal (OCSLA) concluyó que el acuerdo incumplía la legislación de contratación pública y, por tanto, era inválido.

La Auditoría General de Sudáfrica (AGSA) también advirtió sobre los gastos asociados al programa. En su informe, señaló que el departamento había desembolsado 183 millones de rands en el proyecto y que esa cantidad debía declararse como gasto irregular y tratarse conforme a la Ley de Gestión de Finanzas Públicas (PFMA) y las instrucciones correspondientes del Tesoro Nacional.

El Departamento de Defensa había señalado, además, que 15 millones de rands gastados en el proyecto estaban bajo evaluación como posibles gastos irregulares.

Los cuestionamientos al Proyecto Kgala se inscriben en una cooperación militar más amplia entre Sudáfrica y Cuba. De acuerdo con cifras oficiales sudafricanas citadas por DefenceWeb, los proyectos Kgala y Thusano supusieron un desembolso superior a los 1.100 millones de rands de fondos públicos durante los cuatro ejercicios fiscales comprendidos entre 2021 y 2025.

Pese a las dudas sobre la legalidad del contrato, los técnicos cubanos realizaron numerosas tareas para las fuerzas armadas sudafricanas. Entre febrero y septiembre de 2025, efectuaron 1.198 reparaciones de componentes para el Ejército, 194 trabajos relacionados con la aviación y labores en 224 vehículos de la Fuerza Aérea sudafricana.

Durante ese mismo período, repararon 72 componentes y 124 vehículos de la Marina, trabajaron en 119 vehículos del Servicio de Salud Militar de Sudáfrica (SAMHS) y completaron 540 tarjetas de trabajo relacionadas con servicios médicos de ese cuerpo.

Una respuesta ministerial escrita confirmó la presencia de 119 integrantes cubanos en Sudáfrica. En el ejercicio fiscal 2024-2025, el país destinó algo más de 25 millones de rands a cubrir gastos relacionados con ellos, entre estos asignaciones, alojamiento, viajes, manutención, costos operativos y gastos administrativos.

La orden de detener el Proyecto Kgala abre así un nuevo capítulo en la cooperación militar entre La Habana y Pretoria, en medio de cuestionamientos oficiales sobre la legalidad del acuerdo y el uso de recursos públicos sudafricanos.