El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó este martes que Cuba necesita un cambio y que la democracia debe llegar a la Isla, al considerar que el Estado debe estar al servicio de la población y no de sí mismo.
Paz hizo las declaraciones en Nueva York, donde participa en las actividades relacionadas con la Asamblea General de las Naciones Unidas, en respuesta a una pregunta de Martí Noticias sobre la situación cubana.
El mandatario aseguró que “la gente en Cuba la está pasando mal” y sostuvo que “el Estado tiene que cambiar porque el Estado no vive para el Estado, el Estado vive para la gente”.
“Espero que Cuba con la preponderancia de la democracia como una vía de convivencia, el Estado sea para la gente”, expresó el presidente boliviano.
Paz utilizó la experiencia de Bolivia como referencia y afirmó que en su país anteriormente “la gente era secundaria”, pero que esa situación había cambiado.
Las declaraciones del presidente boliviano se produjeron pocas horas después de que el presidente estadounidense Donald Trump utilizara su discurso ante la Asamblea General de la ONU para endurecer sus críticas contra el régimen cubano.
Trump afirmó que su administración busca un “cambio fundamental” en Cuba y aseguró que el régimen comunista atraviesa “la mayor presión que jamás haya tenido”. También calificó a la Isla como un “Estado absolutamente fallido” y afirmó que “caerá”.
El presidente estadounidense añadió que su administración busca que “la libertad” llegue a Cuba y acusó a las autoridades de La Habana de mantener vínculos con organizaciones que calificó de “subversivas y radicales” dentro de Estados Unidos.
Durante las declaraciones de Trump, la delegación cubana, encabezada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, abandonó el salón de la Asamblea General, según reportes difundidos tras el discurso.
De aliado del régimen cubano a un nuevo rumbo en Bolivia
Las declaraciones de Paz representan un cambio significativo respecto a la relación que Bolivia mantuvo con La Habana durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), primero bajo Evo Morales (2006-2019) y posteriormente bajo Luis Arce (2020-2025).
Durante la administración de Morales, Bolivia profundizó sus vínculos políticos y de cooperación con La Habana. Ambos gobiernos impulsaron acuerdos en áreas como salud y educación, mientras La Paz respaldaba posiciones de La Habana en escenarios internacionales.
La relación sufrió un fuerte quiebre después de la salida de Morales del poder en noviembre de 2019, cuando el gobierno transitorio de Jeanine Áñez anunció una transformación de sus vínculos con los regímenes de Cuba y Venezuela. La Habana retiró entonces a los 725 integrantes de su brigada médica que permanecían en territorio boliviano.
Con el regreso del MAS al poder y la llegada de Luis Arce a la Presidencia en 2020, los vínculos volvieron a estrecharse. En 2025, todavía durante la administración de Arce, Bolivia y Cuba mantenían proyectos de cooperación: en febrero de ese año, por ejemplo, organismos de ambos países firmaron en La Habana un convenio para impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico en medicina nuclear.
El cambio político llegó con las elecciones de 2025, cuando Rodrigo Paz puso fin a casi dos décadas de gobiernos del MAS. El nuevo mandatario comenzó a marcar distancia con Cuba, Venezuela y Nicaragua y afirmó que su política de relacionamiento internacional estaría condicionada por criterios democráticos.
Incluso antes de asumir la Presidencia, Paz anunció que no invitaría a su toma de posesión a Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro ni Daniel Ortega, argumentando que Bolivia es un país democrático y que su relación con otros gobiernos debía basarse en ese principio.
El giro también se reflejó en la política exterior oficial. En julio de 2026, la Cancillería boliviana presentó nuevos lineamientos que definen la política exterior del país como “soberana, pragmática y previsible”, orientada al interés nacional y sin “alineamientos automáticos”. El documento establece además como prioridades la apertura de mercados, la atracción de inversiones y una mayor inserción internacional.
El pronunciamiento de Paz coloca así a Bolivia, antiguo aliado político de La Habana durante los gobiernos del MAS, entre los países de la región cuyo actual gobierno reclama públicamente cambios democráticos en Cuba.
El presidente boliviano tiene previsto intervenir el jueves ante la Asamblea General de Naciones Unidas, en lo que será su primera participación en ese foro como jefe de Estado.