El congresista republicano cubanoamericano Mario Díaz-Balart declaró su victoria en las elecciones de medio término de Estados Unidos y aseguró que ocupará un escaño en la Cámara de Representantes por un décimo tercer mandato consecutivo.

En un comunicado divulgado este miércoles, Díaz-Balart, representante del distrito 26 de Florida y decano de la delegación congresional del estado, afirmó que los resultados de los condados de Miami-Dade y Broward respaldan su victoria y que no quedan votos pendientes que puedan revertir su ventaja.

“Me siento profundamente honrado y agradecido por la confianza que los habitantes del distrito congresional 26 de Florida han depositado nuevamente en mí. Servir a esta comunidad durante más de dos décadas ha sido el privilegio de toda una vida, y agradezco la oportunidad de seguir luchando por las familias trabajadoras de los condados de Miami-Dade y Broward”, expresó el legislador.

Díaz-Balart, elegido por primera vez en 2002, comenzaría su nuevo mandato en enero de 2027. Actualmente es vicepresidente del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes y presidente del Subcomité de Seguridad Nacional, Departamento de Estado y Programas Relacionados.

Según los resultados preliminares publicados por las autoridades electorales de Florida, el republicano obtenía 114.547 votos, equivalentes al 49,87 %, frente a los 112.775 sufragios (49,10 %) de Locklin. La candidata independiente Deborah Ann Meidinger Hosey recibió 2.348 votos, el 1,02 %. La diferencia entre Díaz-Balart y su principal rival era de 1.772 votos.

El congresista cuestionó que, pese a que los supervisores electorales de ambos condados habían reportado el 100 % de los precintos, Associated Press y otros medios todavía no hubieran declarado un ganador.

Además, denunció supuestos errores en los conteos difundidos por medios de comunicación durante la noche electoral. Según su comunicado, se añadieron repentinamente 3.000 votos al total de su contrincante, sin que se agregaran sufragios a su propio resultado. Esas cifras fueron corregidas minutos después y, aseguró, nunca aparecieron en los resultados oficiales de Miami-Dade, Broward ni del estado de Florida.

“Nuestras elecciones son sagradas y deben mantener la plena confianza y credibilidad de la ciudadanía. Después de los alarmantes errores de anoche en la información de los totales de votos por parte de los medios de comunicación, es imprescindible que esta contienda se declare ganada de inmediato”, afirmó Díaz-Balart.

El legislador sostuvo que los resultados de las autoridades electorales de Miami-Dade y Broward demuestran que la contienda está definida. Sin embargo, medios locales todavía describían la carrera como demasiado ajustada para proclamar un vencedor durante la mañana de este miércoles.

Díaz-Balart también atribuyó su victoria a los electores que respaldan sus propuestas de reducir el costo de vida, bajar los impuestos, mantener la responsabilidad fiscal, apoyar a los aliados de Estados Unidos y oponerse a los gobiernos comunistas de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

“Seguiré trabajando para conseguir resultados en los asuntos que más importan al sur de Florida: desde la restauración de los Everglades y la protección de nuestros recursos hídricos hasta el fortalecimiento de la seguridad nacional, la ampliación de las oportunidades económicas y el apoyo a nuestros veteranos, equipos de primera respuesta y fuerzas del orden”, añadió.

Cubanoamericanos mantienen su protagonismo político en Florida

La reelección que reivindica Díaz-Balart se produce en unas elecciones de medio término en las que los políticos cubanoamericanos volvieron a destacar, especialmente en Florida, donde esta comunidad mantiene una presencia importante en la representación política estatal y federal.

El republicano Carlos Giménez consiguió la reelección por el distrito 28 de Florida, mientras que María Elvira Salazar también proclamó su victoria en el distrito 27. Ambos legisladores son, junto a Díaz-Balart, parte de la representación cubanoamericana en la Cámara de Representantes.

Estos resultados confirman la influencia que mantienen los políticos de ascendencia cubana en la política estadounidense, tanto en el Partido Republicano como en el Demócrata, y particularmente en el sur de Florida, donde la comunidad cubanoamericana constituye un sector relevante del electorado.

Díaz-Balart ha sido una de las voces más activas en el Congreso estadounidense contra el régimen cubano y ha promovido iniciativas para mantener la presión económica y diplomática sobre La Habana.

La nueva legislatura comenzará en enero de 2027, en un escenario político nacional marcado por el avance de los demócratas, que consiguieron el control de ambas cámaras del Congreso en estos comicios.