El régimen cubano intentó detener al expreso político Maikel Mediaceja Ramos, miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), por participar en la distribución gratuita de alimentos a personas vulnerables en Santiago de Cuba, según denunciaron este jueves el periodista independiente Yosmany Mayeta y el líder opositor José Daniel Ferrer.

De acuerdo con la información difundida por Mayeta en sus redes sociales, agentes del aparato represivo se presentaron en la calle Zamorana, donde varias personas participan desde hace más de dos semanas en una iniciativa de asistencia alimentaria para vecinos en situación de vulnerabilidad.

El periodista publicó fotografías en las que se observa a numerosos vecinos congregados frente a una vivienda y a presuntos agentes vestidos de civil que realizaban llamadas telefónicas. Según la denuncia, las autoridades pretendían llevarse a varias personas vinculadas con la distribución de alimentos, entre ellas Mediaceja.

Por su parte, Ferrer denunció en una publicación en Facebook que la policía política pretendía detener al opositor por alimentar a cerca de 300 personas necesitadas en la ciudad oriental.

Ferrer afirmó que los agentes llegaron alrededor de las seis de la mañana y que la solidaridad de los vecinos frustró el arresto. Según su versión, Mediaceja subió al techo de su vivienda y respondió a los agentes: “Yo no estoy haciendo nada malo. Yo lo que estoy es dándole de comer a las personas que tienen hambre”.

Ferrer también aseguró que los agentes regresaron al mediodía y amenazaron con intervenir mediante fuerzas policiales porque la distribución de alimentos supuestamente carecía de autorización legal.

Casi nueve años en prisión y denuncias de golpizas

Mediaceja recuperó su libertad el 14 de abril de 2026, después de cumplir una condena de ocho años y siete meses en prisión.

El integrante de la UNPACU había sido detenido el 12 de septiembre de 2017 y procesado por los presuntos delitos de atentado y lesiones. Según los testimonios recogidos por medios independientes y organizaciones de derechos humanos, el proceso se produjo después de un altercado en la vía pública con un oficial que había dirigido la prisión donde estuvo recluido anteriormente.

Antes de ese encarcelamiento, Mediaceja también había sufrido prisión por su activismo. El informe La tortura en Cuba: primer estudio integral, publicado por la organización Prisoners Defenders en 2023, documentó que fue sancionado a nueve meses de cárcel en noviembre de 2015 por negarse a pagar multas que consideraba arbitrarias. Tras recuperar la libertad en agosto de 2016, continuó vinculado a la oposición.

Durante su última condena, el opositor denunció golpizas, aislamiento y falta de atención médica. En febrero de 2022, su esposa, Zulma López Saldaña, denunció que había recibido una paliza de funcionarios de la prisión de Boniato después de reclamar atención médica por síntomas gripales y dolores en las costillas.

Mediaceja sufrió golpes en el rostro mientras estaba esposado y las autoridades penitenciarias le comunicaron que le suspenderían las visitas conyugales como medida disciplinaria.

En su entrevista con Martí Noticias tras salir de prisión, Mediaceja también denunció las condiciones de los penales de Boniato y La Caoba, así como problemas de salud que no recibieron atención especializada durante su encarcelamiento.

Pese a las secuelas de la prisión, el opositor aseguró que continuaría su activismo. “Yo salí de la prisión, pero no soy un hombre libre porque mi pueblo no lo es”, afirmó al recuperar la libertad.

La ayuda humanitaria, otro foco de hostigamiento contra la UNPACU

La denuncia contra Mediaceja se produce en un contexto de hostigamiento a iniciativas independientes de asistencia alimentaria promovidas por la UNPACU en Santiago de Cuba y otras localidades de la isla.

En marzo de 2025, Prisoners Defenders informó que la organización había distribuido más de 14.000 servicios de ayuda humanitaria durante los dos primeros meses de ese año, entre desayunos, almuerzos, cenas y atención médica, con más de 2.000 beneficiarios distintos.

La organización denunció entonces que la iniciativa enfrentaba obstáculos y represalias de las autoridades. En abril de ese mismo año, el medio independiente 14ymedio también reportó detenciones de colaboradores y personas que acudían a recibir alimentos, así como la confiscación de productos destinados a familias necesitadas en Santiago de Cuba.

En su denuncia de este jueves, Mayeta cuestionó el supuesto trato diferenciado contra quienes desarrollan labores humanitarias de manera independiente, al señalar que en Santiago de Cuba existen otros grupos que distribuyen alimentos, ropa, calzado y ayudas económicas sin que se hayan reportado actuaciones similares contra ellos.