El preso político del 11J Denys Hernández Ramírez denunció amenazas de muerte, golpizas, hambre y períodos de aislamiento en la prisión de Guanajay, en Artemisa, donde permanece recluido desde marzo de 2026, tras ser enviado nuevamente a la cárcel por continuar publicando críticas contra el régimen cubano.

En una carta manuscrita enviada desde el penal y difundida por Prisoners Defenders (PD), Hernández relató los abusos que ha sufrido durante su reclusión, así como las presiones de la Seguridad del Estado para que colaborara como informante.

Según el reporte de la organización, un agente de la policía política le ofreció recuperar su libertad a cambio de convertirse en informante. Ante su negativa, el funcionario lo amenazó con hacer que otro recluso lo apuñalara.

"Me dijo que en la prisión ya me esperaba un preso para apuñalarme si él le daba la orden", relató Hernández en su testimonio.

El preso político también denunció que recibió advertencias de que sería víctima de una golpiza que jamás olvidaría si hacía públicas las violaciones cometidas en su contra dentro del sistema penitenciario.

Pese a las amenazas, aseguró que no renunciará a sus convicciones ni a la defensa de sus derechos. "Pero aquí seguiré firme en mis convicciones y dispuesto a defender mis derechos y mi libertad", escribió.

Golpizas, hambre y castigos en prisión

En su carta, Hernández describió condiciones de reclusión que incluyen privación de agua, hambre, golpizas y más de un mes de aislamiento. También denunció castigos por negarse a rendir homenaje al fallecido dictador Fidel Castro.

El testimonio recoge, además, las condiciones de hacinamiento que enfrentan los reclusos. Según su relato, ocho detenidos permanecían encerrados en una celda de apenas dos por tres metros.

Prisoners Defenders advirtió especialmente sobre la amenaza de asesinato denunciada por Hernández, quien afirma que un agente de la Seguridad del Estado le aseguró que otro preso estaba dispuesto a apuñalarlo cuando recibiera la orden.

La organización considera que la concreción de la amenaza, en un contexto de presuntos malos tratos reiterados y de advertencias para impedir que denunciara los abusos, exige una respuesta urgente para proteger su integridad física.

Encarcelado nuevamente por criticar al régimen

Hernández Ramírez fue detenido el 19 de julio de 2021 por su participación en las protestas antigubernamentales del 11 de julio en San Antonio de los Baños, Artemisa, donde comenzaron las manifestaciones que se extendieron por numerosas localidades de Cuba.

Mediante la Sentencia 1/2022, del 15 de marzo de 2022, correspondiente a la Causa 34/2021, el Tribunal Municipal Popular de San Antonio de los Baños le impuso seis años de privación de libertad por dos delitos de desacato y uno de desórdenes públicos.

En enero de 2025 fue excarcelado bajo libertad condicional. Sin embargo, durante ese período fue sometido a vigilancia, amenazas y trabajo forzoso.

El 24 de marzo de 2026 volvió a ser detenido y enviado nuevamente a prisión. De acuerdo con su testimonio, un agente de la Seguridad del Estado le explicó que la decisión respondía a que continuaba publicando mensajes críticos contra el llamado «proceso revolucionario».

La nueva reclusión se produjo después de que el activista cumpliera parte de la condena impuesta por su participación en las manifestaciones del 11J y recuperara temporalmente la libertad bajo condiciones restrictivas.

Prisoners Defenders exigió la liberación inmediata e incondicional de Denys Hernández Ramírez, la anulación de las consecuencias penales derivadas de su persecución política y el cese de las medidas restrictivas vinculadas al ejercicio pacífico de sus derechos fundamentales.